Opinión

Empleo en EU y el extraño patrón de los mercados

 
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[A partir de este mes, la Fed reducirá en 10 mil mdd sus estímulos economicos. / Bloomberg / Archivo]

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos reportó el viernes que en abril se crearon 160 mil plazas y que la tasa de desempleo subió a 5.0 por ciento. El miércoles pasado la agencia ADP nos había reportado que en el sector privado se habían creado 156 mil nuevos puestos de trabajo.

Estas cifras se ubican por debajo de las expectativas y de los promedios históricos recientes. El mercado esperaba alrededor de 200 mil plazas, y el promedio de los últimos 12 meses se ubica en 198 mil plazas. El salario por hora aumentó 2.5 por ciento anual, y la tasa de participación en el mercado laboral se redujo de 63 a 62 por ciento.

La reacción de los mercados fue disminuir a prácticamente cero por ciento la probabilidad de que la Fed incremente a mediados de junio el objetivo de la tasa de Fondos Federales. Varios bancos de inversión están moviendo sus expectativas a un solo incremento de tasas en 2016.

Unos ubican la decisión en septiembre y otros hasta diciembre, pasadas las elecciones; aunque algunos todavía ven alguna probabilidad de que el movimiento se tenga que hacer en junio.

En un contexto más amplio, el patrón de comportamiento de los mercados globales en las últimas semanas ha sido muy extraño.

De lo más destacable se observa la tendencia de apreciación del euro y del yen; dos monedas cuyos bancos centrales están creando cantidades exorbitantes de dinero. En su conjunto sus programas anuales equivalen a crear 1.6 billones de dólares. Sus monedas deberían tender a depreciarse, no a revaluarse. Ver al euro a 1.14 dólares por o ver al yen en 106 por dólar es lo contrario a la lógica.

Las monedas emergentes en general han seguido debilitándose contra el dólar, ante los temores de una mayor desaceleración global.

También es sorpresivo el rally alcista en los precios de los commodities.

En particular el oro que ronda mil 300 dólares por onza y el petróleo en 45 dólares por barril. El oro se ha tomado como un activo de resguardo ante las tasas de interés negativas, y no ha aumentado como resultado de una expectativa de mayor inflación, o de mayor demanda derivada del crecimiento económico.

El petróleo está incorporando la expectativa de una menor producción por parte de los productores de shale en Texas, después de una caída en la inversión de exploración de más de 85 por ciento. Aunque también hemos visto incrementos en los precios de la plata, del cobre y de otras materias primas. Todo lo contrario a lo que debe de suceder con los precios ante el temor de una mayor desaceleración global.

Los mercados accionarios han estado presionados a la baja a pesar de buenos reportes de resultados de las empresas en general. En la semana pasada los mercados de capitales emergentes registraron su peor semana desde enero pasado.

Las tasas de interés de los bonos del Tesoro a 10 años habían estado subiendo el hacia 2.0 por ciento anual, pero han estado descendiendo hasta el 1.76 por ciento que tocaron el viernes pasado después de los datos de empleo, en concordancia con una menor probabilidad de incrementos en la tasa de referencia por parte de la Fed.

El martes pasado, dos miembros del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal salieron a advertir de que el mercado se estaba equivocando asignando una muy baja probabilidad a un incremento en junio. Y esto provocó entre otros efectos globales que el dólar en México aumentara a 17.65 pesos.

El viernes el peso registró una mayor volatilidad al llegarse a cotizar en los primeros momentos de la jornada hasta en 18.16 pesos por dólar subiendo más de 30 centavos en unos cuantos minutos, con un movimiento totalmente contrario a la lógica de una menor probabilidad de incremento en la tasa de la Fed ante los débiles números del mercado laboral. Al cierre regresó a 17.80 sin que sepamos si el Banco de México intervino, o el mercado corrigió naturalmente.

Lo que es un hecho es que las operaciones de high frequency son cada vez más relevantes en los mercados, y que las enormes distorsiones que estos jugadores imprimen al mercado se están conjugando con las macrodistorsiones generadas por los bancos centrales que están aplicando políticas monetarias cuantitativas, y están afectando a todo tipo de activos. Como un claro ejemplo de esto hoy tenemos la tasa a 10 años de los bonos japoneses, y la de cinco años de los bonos alemanes en terreno negativo.

En Bursamétrica vemos poco probable que la Reserva Federal incremente su tasa de interés en junio, aunque las cifras de empleo de mayo, que se van a reportar el viernes 3 de junio pudieran cambiar esta visión. En los últimos reportes semanales de las solicitudes de seguro por desempleo las nuevas solicitudes están aumentando gradualmente, por lo que hasta ahora no prevemos datos fuertes de empleo para mayo.

Esto nos lleva a asumir que el Banco de México no tendrá tampoco necesidad de incrementar su tasa de interés. Hoy en día la mira en México está puesta en Pemex, y nosotros prevemos que en adición a los apoyos financieros que se están concretando por parte del gobierno federal, vamos a ver pronto un plan de desincorporación de activos más ambicioso, con lo que el riesgo de una degradación en la calificación de Pemex podría disminuir.

Twitter: @EOFarrillS59

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