Opinión

El dólar se dispara, 
¿en dónde está el techo?

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Dólar

La semana pasada volvimos a ver al dólar cotizando arriba de 16 pesos por dólar, subiendo sin freno alguno. Ante esto los agentes económicos, la sociedad en general se pregunta: ¿qué está pasando?, ¿cuál es el detonador?, ¿hasta dónde puede llegar? México es un generador neto de divisas. Tenemos más dólares de los que debemos.

Hace unas semanas el peso se veía presionado por algunos factores coyunturales del exterior, como el problema de la deuda de Grecia o el crack de la Bolsa de China. Ahora no se ve a simple vista algún factor de afuera que incida en el fenómeno de la depreciación del peso, y no falta quien lo atribuya a la fuga del Chapo o al fracaso de la Fase Uno de la Ronda Uno lo que podría estar deteriorando la confianza en la economía de México.

La determinación del precio de las divisas es un proceso complejo en el que intervienen varios factores, como los flujos de divisas, las tasas de interés y sobretodo las expectativas, por mencionar los más importantes. Hoy en día los mercados globales se mueven dentro de patrones de comportamiento más o menos sincronizados. Así que es necesario ver cómo se están moviendo los demás mercados, incluyendo los de la economía “de a de veras”.

Hacia mayo de 2013 el peso mexicano se veía impresionantemente fuerte. Hablábamos del mexican momentitou. La cotización del dólar llegó a ubicarse por debajo de 12 pesos por dólar.

En los seis años posteriores al crack inmobiliario y financiero americano, la Reserva Federal hizo un gran experimento: para evitar una Gran Depresión bajó la tasa de interés básica a un día a 0.12 por ciento anual y se puso a crear dólares como nunca antes se había visto. En pocos años creó más de tres billones. La Fed terminó sus programas cuantitativos en octubre pasado, pero aún no se ha decidido a aumentar su tasa de referencia, que sigue a 0.12 por ciento anual.

El patrón de comportamiento de los mercados globales en ese periodo fue: debilidad extrema del dólar contra todas las divisas, alza exagerada de los precios de las materias primas, baja de las tasas de interés de largo plazo en dólares hasta 1.40 por ciento anual en los Bonos del Tesoro a diez años, baja de tasas de interés en el resto del mundo, alza en los precios de las acciones -principalmente en las bolsas americanas- y en los precios de los bienes raíces. El euro estaba arriba de 1.40 dólares. El petróleo arriba de 100 dólares o el oro a mil 800 dólares la onza.

Ahora los hechos se han invertido y el patrón de los mercados globales es una tendencia de fortalecimiento exagerado del dólar contra todas las divisas, acompañado de una caída en los precios de las materias primas. Las tasas de interés de largo plazo han bajado ahora más significativamente en Europa y en Japón, y se ubican por debajo de las tasas de los Bonos del Tesoro a largo plazo. Un verdadero absurdo.

Los 16 pesos del tipo de cambio de hoy son tan irracionales como los 11.90 de 2013. Es un precio del dólar totalmente distorsionado.

En las últimas semanas un discurso de la presidenta de la Fed, Janet Yellen, en el que volvió a insistir en que el alza de las tasas empezará este año, ha vuelto a generar volatilidad en los mercados globales. Los más afectados son los precios de las materias primas y los mercados financieros emergentes. Los mercados ya lo están descontando por anticipado.

Recientemente hemos visto a algunos bancos centrales del Common Wealth reducir sus tasas de interés. Ellos saben que van a tener que subir sus tasas de interés cuando suban las tasas en dólares, pero quieren partir de una base más baja, como lo hizo el Banco de México desde hace varios meses.

En este entorno esperamos que la Comisión de Cambios se pronuncie pronto por reforzar sus mecanismos de intervención con reglas (incrementar los montos de las subastas de dólares). No descartamos que cuando la presión aumente aún más, conforme nos acerquemos a septiembre, pudiéramos ver nuevos mecanismos para surtir dólares, y hasta algunas intervenciones directas del Banco de México en el mercado cambiario.

Por último, Carstens ya modificó el calendario de las reuniones de la Junta de Gobierno de Banxico para ubicarlas un día después de las reuniones programadas de la Fed. Esto para poder aumentar las tasas de interés en pesos en forma inmediata, si la volatilidad lo amerita. La política monetaria de México y del mundo se determina en Washington. Hasta ahora no hemos visto inflación proveniente de la devaluación gracias a las reducciones de tarifas eléctricas y a la caída de los perecederos, pero el potencial de inflación va en aumento.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

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