Opinión

El dólar, otra vez el dólar

 
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El dólar, otra vez el dólar.

La semana pasada el dólar interbancario cerró en uno de sus niveles más bajos de todo el año: 17.17 pesos.

Parecía que la estabilidad se consolidaba y que estábamos ya lejos de la paridad cercana o superior a 19 pesos, que tuvimos semanas atrás.

Pues en los últimos días se acabó el encanto y otra vez el dólar en ventanilla rebasó los 18 pesos. Ayer terminó en 18.16 pesos al menudeo.

Se encareció el dólar en casi 4.0 por ciento en esta semana.

Desde luego que este nuevo brote de inestabilidad está lejos de ser un fenómeno localizado en México. Se trató de un cambio de percepción que nuevamente ve como algo factible que la Reserva Federal decida subir sus tasas de interés el 15 de junio.

El ‘dollar index’ de Bloomberg, tiene un alza de 2.2 por ciento desde el punto más bajo al que llegó el 3 de mayo.

Ocurrió lo mismo que en otras ocasiones: el peso mexicano se volvió la puerta de salida para quienes quisieron bajar la ponderación de activos de mercados emergentes en sus carteras.

En los últimos cinco días, de nuevo, nuestro peso es la divisa de los mercados emergentes que más se ha devaluado, sólo detrás del rand de Sudáfrica.

Ayer, en su comunicado de política monetaria, el Banco de México volvió a subrayar que las cosas están lejos de estar tranquilas. Dice textualmente: “Hacia delante, no pueden descartarse nuevos episodios de volatilidad financiera internacional. …persiste la posibilidad de una descompresión desordenada de primas por plazo en los mercados financieros internacionales… Por su parte, la política monetaria acomodaticia implementada por algunos bancos centrales de países avanzados parecería estar teniendo una efectividad cada vez menor para apoyar la recuperación económica, a la vez que pudiera estar provocando riesgos significativos para la estabilidad del sistema financiero internacional”.

Dicho de manera simple, la posible alza de tasas en Estados Unidos, así como la inyección incesante de euros y yenes, están creando un cuadro que puede propiciar un fuerte desorden en las finanzas de todo el mundo.

Si hacemos la analogía con los terremotos, podríamos decir que se están acumulando tensiones, que de vez en vez se liberan con episodios como los de los últimos días, pero que subyacen y son capaces de propiciar un temblor financiero aún mayor.

Nadie sabe con exactitud qué podría propiciarlo, pero para las siguientes semanas no le quite el ojo al ‘Brexit’, cuyo referéndum se realizará el próximo 23 de junio.

De acuerdo con el Financial Times, los últimos datos apuntan un 46 por ciento a favor de permanecer contra un 43 por ciento a favor de salir de la Unión Europea, por lo que la contienda sigue muy cerrada.

No quiero ni imaginarme el tipo de revuelo que implicaría que el Reino Unido salga de la Unión Europea, pero ya ayer se dijo expresamente que la Fed considerará este riesgo como uno de los factores para decidir la política monetaria.

Quisiera decirle que las expectativas son promisorias, pero lamentablemente lo que se ve es un mundo con riesgo elevado de inestabilidad, del que no se puede sustraer un país como el nuestro.

Twitter: @E_Q_

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