Opinión

El dinero y nuestros pensamientos

 
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triunfo

Acabamos hablando de dinero. No recuerdo cómo entramos en el tema, pero a pesar de que han pasado casi tres décadas de esa conversación, recuerdo la frase con la que uno de mis compañeros de ese viaje concluyó su reflexión: “No hay amigo, ni pariente tan cercano, ni amigo tan de verdad, como el dinero en la mano para cualquier necesidad”.

Todos crecemos con dichos del dinero. Siempre hay una madre, un tío, un amigo o un abuelo que repite una o varias frases en nuestra presencia con tal frecuencia y a veces intensidad, que acaban formando parte de nuestra memoria consciente e inconsciente. Algunas las adoptamos sin cuestionamiento. A otras, nos aferramos con convicción. Predominan las negativas.

El dinero es la raíz de todos los males, dicen unos. El dinero sólo es acumulado por los egoístas y deshonestos, afirman otros. El dinero corrompe, rezan unos más. Tienes que trabajar duro para ganar el dinero, repiten varios. Cuando el dinero falta, el amor sale por la venta, advierte uno que otro. Entre más tienes, más quieres, creen algunos.

El dinero no compra la felicidad, se suele sentenciar, siempre ante la posibilidad de que el interlocutor le responda: “cierto, sólo la renta”.

En mi caso, era mi santa, pura y casta abuela la que de niño me decía “con dinero las penas se sienten menos, hijito, no se te olvide nunca”. Curioso, era la misma abuela a quien no le gustaba que le hiciera preguntas de dinero o que se hablara del tema cuando estábamos en la mesa.

No hay persona que no deba analizar sus creencias del dinero. En mayor o menor grado determinan o explican muchas de nuestras acciones o inacciones. ¿Cuáles son las suyas? ¿Con cuáles creencias creció? ¿Cuáles ha modificado con el tiempo y la experiencia?

Mi evolución de emprendedor a empresario, de joven a adulto, de llanero solitario a hombre de familia, inevitablemente ha moldeado mis creencias sobre el dinero, la forma de ganarlo y la forma de usarlo.

Por ello, pienso que más de uno debemos compartirles a los jóvenes en ascenso y a uno que otro adulto de nuestro entorno frases positivas del dinero. Aquí algunas en las que creo firmemente:

* Aspirar a tener dinero y buena fortuna está bien.

* Una cosa es aprender a trabajar y otra cosa aprender a ganar dinero.

* No es difícil ganar dinero.

* El dinero es un instrumento, no un fin en sí mismo.

* La riqueza no es una recompensa, es una consecuencia.

* No es nada más querer tener dinero (en abstracto), es tener claro para qué quieres ese dinero (en concreto).

* Es posible lograr que el dinero trabaje para ti. 

Habrá más de una buena frase --positiva o negativa-- que en su opinión esté omitiendo. Lo relevante, sin embargo, es que tomemos conciencia de aquellas formas de verlo o entenderlo. Esas ideas arraigadas del dinero moldean o explican nuestras decisiones, nuestros actos, nuestros miedos, muchas pasiones y nuestras legítimas ambiciones.

En tanto reflexiona las suyas, afecto a registrar múltiples frases del tema para mis conferencias, le comparto una frase que encontré hace unos años en el recomendable libro de Richard Templar, The Rules of Money, cuando narra lo que un amigo suyo, dedicado a la tarea de hacer dinero y fortuna, le responde a la pregunta sobre cuándo sabría que ya es rico.

El amigo le dice: “Seré rico, cuando mis ingresos sean superiores a mis gastos y mis gastos sean equivalentes a mis deseos”.

* El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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