Opinión

El dilema de Banxico: ¿adelantarse o esperar?

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Banxico

Las condiciones monetarias pueden echar por tierra el compromiso de la banca de impulsar el crédito al sector privado y, sobre todo, de otorgarlo a menor costo.

En 2014 el crédito bancario al sector privado se incrementó 7.7 por ciento nominal respecto a 2013, según datos de la Asociación de Bancos de México.

La cifra contrastó favorablemente con el crecimiento de la economía mexicana, que según el Inegi fue de 2.1 por ciento anual. Lo anterior quiere decir que el ritmo de expansión de la cartera crediticia triplicó el crecimiento del PIB, como lo hizo en 2013.

No obstante, el lento avance de la economía en 2014 afectó al financiamiento bancario, que también se desaceleró. A nivel sectorial, el crédito aumentó a diferentes velocidades en los distintos mercados: el otorgado a las Pymes fue el que más se expandió y el destinado al consumo fue el de menor dinamismo.

La banca asegura que, a 14 meses de la instrumentación de la reforma financiera, está cumpliéndose el objetivo de incrementar el otorgamiento de crédito y reducir sus costos.

El presidente de la ABM, Luis Robles, afirmó la semana pasada que “el capital que hoy tiene la banca le permitiría incrementar su cartera de crédito en 33 por ciento”.

Y agregó: “tenemos ‘una capacidad instalada pendiente de utilizar’ equivalente a 100 mil millones de dólares”.

Hace lógica y sentido con el objetivo de la reforma financiera de fomentar el otorgamiento de crédito y a menores costos. Pero la intención del Banco de México de elevar su tasa de interés de referencia desde su nivel actual de 3.0 por ciento, va a dificultar el compromiso de dinamizar el crédito.

El primer incremento, de 0.25 puntos, está previsto para julio por el consenso de analistas del mercado, que hasta el mes pasado lo esperaba para septiembre.

El riesgo es cada vez más latente ante el inminente inicio de un ciclo de alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (EU).

Los posibles aumentos de las tasas de interés en EU son, según las autoridades financieras mexicanas, el principal riesgo para nuestra economía y el sistema financiero.

Hay algunos analistas que creen que el Banxico podría adelantarse a la decisión de la Fed dada la depreciación del peso frente al dólar. Lo que podría retrasar la decisión del Banco Central es la lenta recuperación de la actividad económica en el país al arranque del año.

Así lo confirmaron las cifras de producción industrial de enero, que fueron decepcionantes ante la caída de la construcción, la minería y las manufacturas.

Los datos no hicieron sino confirmar lo que sugirió el IMEF a principios de mes: que la economía mexicana mantiene una lenta evolución.

El Banxico podría enfrentar un dilema al tomar su decisión de política monetaria, pues la debilidad económica es un factor para no incrementar la tasa de interés, pero la volatilidad del peso es uno para sí considerar un alza.

Veremos.

Twitter: @VictorPiz

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