Opinión

El Día Mundial del Turismo, en Guadalajara

Entre 2009 y 2014 la situación de la industria turística ha cambiado radicalmente en México.

Hace cinco años se vivió la peor crisis vista en la ciudad de México, cuando apareció la epidemia de gripe A-H1N1, que vació la capital y casi todo el país de turistas. Ese 2009 fue tan malo, que derrumbó los principales indicadores convirtiéndolo en un año atípico, por lo que los analistas no lo toman en cuenta para referencias o comparaciones estadísticas; la referencia hacia esa época es 2008, que además fue un año particularmente positivo.

Y, como si no hubiera sido suficiente el tremendo golpe que enfrentó esta industria por la enfermedad, meses después, ese mismo año, el entonces presidente Felipe Calderón decidió desaparecer la Secretaría de Turismo, desatando otra crisis, ahora política, en el sector.

Calderón hizo el anuncio 19 días antes del 27 de septiembre, cuando se acostumbraba que el presidente encabezara la ceremonia del Día Mundial del Turismo, junto con empresarios en algún destino importante del país. Pero esa vez no hubo fiesta. Ante la intentona presidencial, una veintena de secretarios de Turismo estatales se rebelaron contra Calderón, la ceremonia conmemorativa que estaba planeada para Huatulco fue cancelada en protesta por la secretaria de Turismo de Oaxaca y, en lugar de festejo, un puñado de secretarios del sector presentó un documento –elaborado por Francisco Madrid, quien había sido subsecretario de Turismo tanto con Vicente Fox como con Calderón— en el que refutaba los argumentos presidenciales, que básicamente tenían que ver con ahorros presupuestales.

Al final, la rebelión triunfó y el Congreso no aprobó la iniciativa enviada por Calderón.

Cinco años después, México vive tiempos buenos en el turismo, con mayores cantidades de visitantes, de captación de divisas y de inversiones. Además, por primera vez después de muchos años, creceremos a una tasa de dos dígitos y podrá iniciarse el camino para revertir la tendencia de perder posiciones en el ranking mundial de recepción de viajeros.

Además, si hace cinco años la Organización Mundial del Turismo criticaba a Calderón, ahora la relación es tersa con el gobierno federal, al grado de que este organismo de la ONU, encabezado por Taleb Rifai, le concedió a México ser la sede, este sábado, de la conmemoración global del Día Mundial del Turismo, lo cual no es algo menor si vemos la relevancia que esta actividad ha alcanzado en la economía mundial.

En 2013, mil 87 millones de personas viajaron de un país a otro, gastando un billón de dólares (un millón de millones); además, el turismo doméstico representa alrededor de seis mil millones de viajeros. Esta industria contribuye con 9.0 por ciento del PIB global y aporta uno de cada once empleos que hay en el planeta.

Nadie sabe por qué el gobierno federal eligió Guadalajara para la celebración, como también nadie se explica por qué la Secretaría de Turismo, a cargo de Claudia Ruiz Massieu, dejó pasar la oportunidad de sacarle más provecho a esta distinción de la OMT. Poca gente está enterada del festejo. Y luego se quejan de que nadie le da importancia al turismo.

En los alrededores

Algún día le tenía que suceder. La semana pasada FITA fue cerrada durante varias horas por supuestos trabajadores que le exigían a Juan Carlos Hinojosa, director de la feria, el pago de un trabajo realizado. El dañó que se le causó a la imagen de este evento fue severo y, si bien no es extraño que Hinojosa no pague sus deudas a tiempo, lo que sí resulta raro es lo organizado que actuaron los quejosos, tan coordinados y con mantas nuevecitas para insultar al directivo. La sensación que quedó es que hubo una 'mano meciendo la cuna'.