Opinión

El derecho constitucional a la mota

 
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mariguana

Para los que gustan de fumar mota, pueden estar tranquilos, las tendencias en este momento en Estados Unidos, Europa y varios países latinoamericanos es de que eventualmente la mariguana será una droga lícita. Todavía no es claro si se va a industrializar el producto como el cigarro o se podrá mantener a un nivel artesanal para asegurar que una vez legalizada la mariguana, no se dispare el consumo.

¿Se pueden imaginar a grandes transnacionales, con presupuestos de miles de millones de dólares, promoviendo el consumo de la mariguana de la misma forma en que promueven el consumo del cigarro?

El debate y el voto del 28 de octubre en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre la mariguana, según el ministro ponente Arturo Zaldívar, no buscan legalizar la producción y el tráfico de la yerba.

Tampoco se debaten los aspectos pragmáticos de lo que podría suceder si se legaliza el consumo de esta droga, o si se reduciría la violencia relacionada con el tráfico de este estupefaciente.

No, el debate en la Suprema Corte gira alrededor del derecho constitucional que tiene todo individuo que garantice poder consumir o fumar toooda la mariguana que se nos antoje por razones lúdicas.

Básicamente el argumento se reduce al debate: “¿tiene o no el gobierno derecho a reglamentar qué consumimos?”

Los magistrados tendrán que hacer un análisis médico y de las recomendaciones de los científicos del impacto de la mariguana en el [organismo de] individuo. Este análisis no tendrá que incluir el impacto en la sociedad, especialmente en los niños y jóvenes, ni en la economía, ni en la seguridad.

Así será este debate, un enfoque en los derechos de un individuo de sentarse en una esquina de la casa, cultivar una planta y fumarse el producto de su cultivo. Este derecho no afecta a nadie, ¿verdad?

Mmmmmm.

Retomo algunas de las conclusiones de una conferencia a principios de este año en Harvard, donde participamos un grupo de expertos y analizamos las lecciones aprendidas en la lucha antidroga en los últimos 40 años.

Y aunque todavía no existe una explicación consensuada y exacta del porqué de la dramática reducción de cocaína en Estados Unidos en más de 50 por ciento en los últimos años. Lo que sí sabemos es que la mayoría de -si no todos- los programas de prevención del consumo de drogas ilícitas no funcionan o tienen relativamente pocos éxitos.

Subrayo este dato porque pensar que el impacto de la legalización del consumo de mariguana podría contrarrestarse a corto plazo con programas de prevención es ilusorio.

En esta conferencia en Harvard hubo varios médicos, entre ellos pediatras, que subrayaron que la prioridad en las políticas públicas y de la sociedad en general es buscar proteger a los niños y adolescentes para que no tengan acceso a drogas dañinas (incluyendo alcohol y tabaco), buscando posponer su experimentación lo más posible.

Estos médicos subrayaron el impacto del consumo en cerebros que están en desarrollo de los niños y jóvenes: el experimentar aumenta enormemente la posibilidad de adicciones. Obviamente importa el contexto familiar y las amistades de los niños y jóvenes, porque también son un factor, además del historial de adiciones familiares y la violencia intrafamiliar.

También subrayaron los médicos y otros expertos que sí hay una correlación importante entre la percepción que tienen los menores y los adultos de los riesgos que existen de consumir una droga ilícita o lícita, y esto define enormemente si van a experimentar o consumir una droga en particular. Por eso el legalizar el consumo reduce enormemente esta percepción de riesgos.

Por eso, ante esta realidad, es difícil que los congresos puedan legislar. Son los referéndums los que han permitido la legalización de la mariguana.

No queda la menor duda de que eventualmente se legalice el consumo de la mariguana en México; es un reflejo del contexto internacional. Para los expertos, este proceso de legalización del consumo de la mariguana es un gran experimento social. Y continuarán los argumentos a favor y en contra. Tal vez tengan razón, tal vez no. Pero el hecho es que la legalización es un gran experimento. Y ahora los magistrados de la Suprema Corte de Justicia podrían crear un nuevo derecho constitucional para consumir mota. Wow.

Twitter: @Amsalazar

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