Opinión

El crecimiento irresponsable de la deuda pública en México

 
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[Cuartoscuro]  Hace más de un mes (8 de marzo), Banxico optó por recortar en 50pb la tasa de referencia. 

Si bien, a partir de este año se han comenzado a realizar esfuerzos por disminuir el peso de la deuda del sector público respecto al Producto Interno Bruto (PIB), tales como utilizar el remanente de operación del Banco de México de 239 mil millones de pesos, el daño a las finanzas públicas para las futuras generaciones ya está hecho.

A continuación se presenta un repaso de cómo se han comportado diversas variables, con el fin de ilustrar el severo deterioro que se ha dado en los últimos 15 años:

De acuerdo con estadísticas oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el año 2000 el saldo total de la deuda bruta del sector público federal en pesos fue de 1.521 billones de pesos, el saldo total de deuda bruta en dólares fue de 158.987 miles de millones de dólares (mmdd), el costo financiero de dicha deuda fue de 201.017 miles de millones de pesos (mmdp), el gasto neto del sector público presupuestario fue de 1.239 billones de pesos, y según el IMEGI, el PIB era de 6.721 billones de pesos.

Esto significa que en dicho año el total de la deuda bruta en pesos representó el 22.6% del PIB, el costo financiero de dicha deuda era el 3.0% del PIB, el gasto neto respecto a PIB ascendió a 18.4%, el costo financiero de la deuda respecto al gasto neto fue del 16.2% y la deuda bruta en pesos en relación al gasto neto era del 122.8 por ciento.

En el periodo del año 2000 al 2015 tenemos que el total de la deuda bruta en pesos aumentó 454%, el total de deuda bruta en dólares se elevó 208.1%, el costo financiero creció 103.1%, el PIB nominal creció 181% y el gasto neto del sector público presupuestario se elevó el 294.8 por ciento.

De esta manera, tenemos que de acuerdo a la SHCP, en el año 2015 el saldo total de la deuda bruta en pesos fue de 8.430 billones de pesos, el saldo total de la deuda bruta en dólares fue de 489.963 mmdd, el costo financiero de la deuda sumó 408.287 mmdp, el gasto neto del sector público presupuestario fue de 4.892 billones de pesos, y según el INEGI el PIB nominal fue de 18.889 billones de pesos.

Esto significa que en un periodo de 15 años empeoramos en la relación de deuda total en pesos respecto al PIB porque aumentó hasta 44.6%, hubo una mejora en la relación del costo financiero de la deuda respecto al PIB porque bajó a 2.2%, aunque eso se explica por la baja en las tasas de interés que se dio en el periodo. Por su parte, cabe señalar que el gasto neto respecto al PIB aumentó hasta el 25.9% (nivel aún bajo de acuerdo a los estándares de la OCDE), el costo financiero de la deuda respecto al gasto neto bajó hasta 8.3%, pero lo que es una desgracia para el país es que la deuda bruta en pesos respecto al gasto neto del sector público alcanzó el 172.3 por ciento.

De los datos arriba mencionados, los que más preocupan y dan cuenta del deterioro, es lo que representa la deuda del sector público respecto al PIB y respecto al total del gasto neto del sector público; y si bien, ha bajado su proporción respecto al gasto total, el erogar 408.287 miles de millones de pesos en intereses de la deuda es un costo excesivo cuando existen tantas carencias por atender en nuestro país.

Para dimensionar el costo financiero de la deuda, cabe señalar que las participaciones a los estados (su principal fuente de ingresos) pagadas por el gobierno federal en 2015 fueron de 629.130 mmdp, lo que entonces implica que el costo financiero de la deuda representó el 64.9% del total de participaciones federales.

El problema de todo esto es que la situación no va a mejorar, sino que va a empeorar, ya que al mes de marzo de este año el saldo total de la deuda bruta en pesos es de 8.867 billones de pesos, cifra que representa 5.2% más que el saldo de diciembre de 2015. Por su parte, el costo financiero de la deuda se estima que será de 477.5 mmdp, cifra casi 17% más que la observada en 2015. De igual manera, si el saldo de la deuda bruta en pesos llega a los 9.5 billones de pesos este año (algo probable), entonces la deuda respecto al PIB alcanzará el 47 por ciento. Entonces que nadie se extrañe cuando las calificadoras de riesgo como Moody´s y Standard and Poor´s comiencen a efectivamente bajar la calificación de la deuda nacional (hasta ahora lo único que hizo Moody´s fue ponerla en revisión con perspectiva negativa).

Si a México le bajan la calificación de su deuda entonces tendrá que pagar una mayor tasa de interés en sus colocaciones globales. Esto aunado al incremento natural que tendrán las tasas de interés en México y Estados Unidos, complicarán aún más la situación de las finanzas públicas, y muestra de ello es que para el año 2017 la SHCP, estima que el costo financiero de la deuda será de 551.125 miles de millones de pesos, cifra 15.4% superior a la estimada para 2016.

De esta manera, vemos que entre el año 2015 y el 2017 se espera que el costo financiero de la deuda aumente en 142.8 miles de millones de pesos, y es por ello que se están dando algunos tímidos recortes en la burocracia, pero sobre todo se está cancelando el gasto de inversión, y tan es así que en el primer trimestre de 2016 el gasto de inversión física directo ya presenta una caída anualizada de 26.0% en términos reales, mientras que el gasto en servicios personales ha decrecido en apenas 0.5% también en términos reales anualizado.

A manera de conclusión lo que podemos señalar es que contrariamente a lo que se nos dice en el discurso oficial respecto a que se empieza a dar una mejoría en las finanzas públicas, la realidad es que estas se siguen deteriorando porque la deuda sigue aumentando a tasas superiores a las del crecimiento de la economía; además de que el alza en las tasas de interés que se espera para lo que resta este año y en el 2017, hará que se destinen más recursos para pagar deuda y haya menos dinero para la importante inversión física, programas de apoyo a las empresas, y programas fundamentales para combatir la pobreza.

Queda claro que ahora estamos pagando los excesos de éste y el pasado sexenio en materia de endeudamiento. Si comparamos el saldo de la deuda bruta en pesos en diciembre de cada año tenemos que en el sexenio de Vicente Fox ésta aumentó en sólo 815.463 mmdp, en el sexenio de Felipe Calderón aumentó en 3.159 billones de pesos, y en lo que va del sexenio de Enrique Peña (hasta marzo de 2016) ha crecido en 3.370 billones de pesos. Con estas cifras podemos señalar que lo que ha pasado con el manejo de la deuda pública en México en los últimos años, que compromete el bienestar de las futuras generaciones, es simplemente irresponsable y no hay otra manera de llamarlo.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

www.gaeap.mx

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