Opinión

El corazón altruista del toreo: ejemplo de vida



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José Tomás

Cuando un hombre se juega la vida ante un toro, lo hace por la emoción que le genera dominar un animal al que idolatra, con el que se enfrasca en una lucha por demás dispareja para el torero, donde la inteligencia en pos del arte domina el poderío del animal más bello de este planeta.

No es fácil explicar por qué hay seres humanos tocados por la mano de Dios capaces de extraerse de la modernidad, para vivir bajo la premisa de sentir y hacer sentir emociones a un público ante un toro.

El toreo es de las pocas manifestaciones artísticas capaces de provocar en el ser humano emociones de gozo a través del arte. El hombre intenta contenerlas en afán de una modernidad mal entendida, esto nos ha llevado a reprimir sentimientos lanzándonos a la indiferencia principalmente con nuestros semejantes.

Uno de los valores más importantes de la tauromaquia es la honestidad. La manifiesta el torero al torear, el ganadero al dedicar su vida a criar un animal único que debe su existir al toreo, y el público al ofrecerse a sentir la emoción que genera la estética del valor y la bravura.

Esta combinación exalta el espíritu altruista del ser humano: dar antes que recibir. En el toreo hay múltiples ejemplos de ello.

El primer antecedente viene del siglo XVII en España con la celebración de festejos taurinos con el objeto de recaudar fondos para resolver las carencias del Hospital General de Atocha.

La tauromaquia rinde cada tarde un homenaje al altruismo, con hombres que están dispuestos a entregar su vida a cambio de la creación artística y de emocionar al público.

La industria del toreo tiene gran peso específico en la economía nacional. Sin ir más lejos ferias como la de Aguascalientes, son generadoras de empleos y recursos de suma importancia para el estado. No se podría entender esta tradición sin festejos taurinos.

El 2 de mayo en la capital hidrocálida se presentará un torero místico, de escasas apariciones públicas y con vitola de mito viviente. José Tomás ha generado tal expectación que la ocupación hotelera está al 100%, los boletos para la corrida se agotaron en horas y ese fin de semana la ciudad será el centro de atención mundial.

Toreros como El Juli, José Tomás, Joselito Adame, Zotoluco José Miguel Arroyo, Talavante, Morante y otros cuentan con fundaciones que asiduamente ayudan sin un afán de protagonismo ni de imagen, simplemente por ayudar.

El Toreo se viste de azul en 2014, puso el ejemplo al tomar como bandera la tauromaquia y crear conciencia sobre el autismo. En 2015 se sumó a esta causa el futbol.

Hoy martes José Tomás sin mayor exposición mediática estará donando recursos para becar niños con autismo por medio de El Toreo se Viste de Azul al Centro Educativo Domus.

Espero que este ejemplo ayude para que sociedad, políticos, empresarios y deportistas sigan los pasos del toreo, que tomen conciencia y ayuden por el gusto de dar sin esperar nada a cambio.

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