Opinión

El color del arte


1


Rafael Sánchez de Icaza

Rafael Sánchez de Icaza es un gran artista mexicano. Creador del surrealismo geométrico, estilo pictórico de gran colorido, cuyo mayor atributo —desde mi punto de vista— es captar el momento exacto en que toro, torero y público se logran fundir por una milésima de segundo en una emoción eterna que se graba en la memoria del alma y que nos acompaña por siempre.

Nos referimos uno al otro como “tocayo”, nos conocemos desde hace 20 años, cuando con su amplia y desinteresada generosidad nos aportaba a la incipiente revista Matador sus invaluables apuntes a lápiz hechos en la plaza de toros e inspirados en lo que su retina captaba en vivo. Siempre se lo he dicho, estos apuntes, desde mi humilde opinión, son lo más cercano a la incomparable sensación que en mi espíritu despierta el toreo.

Como buen artista, Sánchez de Icaza vive en una incansable búsqueda de expresión y desde hace ya varios años viene desarrollando un estilo único que bautizó como surrealismo geométrico. La madurez torera, más que la artística de mi tocayo, le ha permitido llevar la pintura taurina a un nivel muy alto, tanto por la abstracción de las formas del toro y torero en su estética como en su proporción. Toros rojos, amarillos, azules y verdes son una fantasía para el receptor, que de inmediato entra a un mundo de sueños y sensaciones de un viaje interminable, como el que provoca el presenciar el arte de un torero en el ruedo con un toro cuyo inmenso poder en la embestida se convierte en sutileza y ritmo en movimiento, como el de sus pinceles.

Crear arte del arte es una tarea doblemente complicada, algo que quizá valdría la pena intentar explicar a los antitaurinos, cuya cerrazón y falta de apertura al respeto por el prójimo y las tradiciones los convierte en una especie complicada para dialogar o incluso debatir. ¿Cómo se puede debatir con alguien cuyo argumento está basado en mentiras, en la manipulación de datos? Cuando taurinos y antis debaten, parece siempre un intento de convencimiento entre las partes, ahí está el punto de choque. Lo que debemos entender es el respeto que nos debemos tener, ellos a nosotros y nosotros a ellos. Los taurinos no queremos convertir a los antis, simplemente exigimos que se respeten nuestros gustos, aficiones y forma de entender la vida, que además a nadie perjudica, lejos de eso la tauromaquia es una actividad 100% ecológica y cultural. Cuando un anti descubre la esencia de la tauromaquia, por lo general se convierte en un aficionado sensible a captar el arte del arte, y la pintura de Sánchez de Icaza ayuda a despertarles los sentidos.

Rafael nació en una familia de artistas aficionada a los toros. Desde niño su sensibilidad al arte abrió sus sentidos, el contacto con la tauromaquia influyó positivamente en su forma de ser, en su trato amable y generoso, en sus relaciones personales y en su forma de expresarse a través de la pintura de nuestras tradiciones. Toros, caballos y gallos forman parte de su extensa obra.

Qué lejos está el resultado de un niño que vive y tiene acceso a la fiesta brava sin prejuicios. Rafael se convirtió en artista, en un mexicano ejemplar, padre de familia cuyos valores sociales y personales se manifiestan en la verdad de su arte. ¿Qué piensa senadora Martha Tagle? Usted que intenta prohibir que los niños vivan de primera mano la fiesta, ¿no debería de darle prioridad en su agenda laboral a que la mayoría de los niños mexicanos tenga acceso a la educación, a la salud y a la cultura? Vivimos en un mundo al revés, los políticos se protegen unos a otros de sus pillerías, humillan a la sociedad con sus desfalcos (Moreira, Duarte, etc.), ¿y a cambio nos quieren dictar la forma de educar a nuestros hijos? ¿Con qué calidad moral? Me pregunto.

Rafael Sánchez de Icaza es un mexicano que de niño vivió de cerca la fiesta de los toros y como resultado se convirtió en un artista que pone el nombre de México muy en alto. Piensen, políticos prohibicionistas, si no sería mejor apoyar esta tradición mexicana para que más niños tengan acceso a la tauromaquia, y no que su única esperanza para salir adelante, para salir de la miseria, sea incorporarse por gusto o por imposición a la devastadora industria del narco que ha roto nuestra sociedad. Piénsenlo.

Para reflexionar y darle gusto a nuestros sentidos, admiremos la obra del maestro Sánchez de Icaza en la exposición Atracción Cromática, del 13 al 23 de abril en la Galería Misrachi, Santa Fe, de la Ciudad de México.

Twitter: @rafaelcue

También te puede interesar:
Nazareno y oro
Oasis de paz
El 13M no se olvida