Opinión

'El Chapo'… y la guerra contra Osorio

1
    

     

Miguel Ángel Osorio Chong y Arely Gómez durante la conferencia sobre la fuga de "El Chapo" Guzmán. (Édgar López)

La fuga de Joaquín El Chapo Guzmán produjo una crisis política en el corazón del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto que trajo consigo una crisis colateral en la cima de su gabinete. Lo más grave es que se inició una campaña pública desde la Oficina de la Presidencia que encabeza Aurelio Nuño, en contra del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con el propósito aparente de cortar la gangrena que sube por la pierna de Peña Nieto en Bucareli, y acotar el costo del desprestigio y falta de credibilidad nacional e internacional, en la figura del jefe del gabinete. La pregunta es si avala el presidente esta embestida.

Por la vieja relación personal y política de Peña Nieto con Osorio Chong, puede presumirse que no, y que en la oficina de Nuño resolvieron tomar decisiones sin autorización del presidente. Parecen descontrolados. Desde el domingo, los operadores de Los Pinos han buscado minimizar el daño y buscar tópicos que desvíen la atención pública de la fuga, pero las presiones sobre los medios sólo han polarizado coberturas y opiniones, en cuyo contexto se socializó la crisis en la presidencia tripartita.

Pero dejaron huellas de su origen. La campaña quedó expuesta este miércoles, cuando después de 48 horas de críticas generalizadas en contra de Osorio Chong y exigencias de su renuncia, filtraron a la prensa cómo están las tensiones en el equipo íntimo de Peña Nieto. Una columna política en un diario de la ciudad de México reprodujo una tarjeta informativa de la oficina de Nuño, donde revela el conflicto palaciego. La columna, sin identificar el origen de la tarjeta –no se sabe si el autor lo sabía–, reproduce partes medulares de la tarjeta.

La tarjeta de la oficina de Nuño aclara un dato previamente confuso: quien primero le informó al presidente de la fuga fue el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, no el secretario de Gobernación, como lo dijo él mismo. Fue fortuito. A diferencia de Peña Nieto y Osorio Chong que viajaban rumbo a París, la fuga de El Chapo tomó a Rubido en la sala de espera de Aeroméxico, donde junto con una comitiva de unos 20 representantes de la Policía Federal y el Cisen, iba a tomar el vuelo de las 23:45 del sábado rumbo a la capital francesa, para incorporarse a la delegación mexicana. Rubido se regresó a su oficina.

De acuerdo con la tarjeta, como lo reproduce la columna, cuando Rubido informó al presidente de la fuga, “la tensión en la comitiva que iba con el presidente era evidente. Aurelio Nuño reprochó al secretario de Gobernación… la larga cadena de errores y omisiones que se han venido gestando en materia de seguridad”. Más aún, de acuerdo con la tarjeta confidencial reproducida en la prensa, “Nuño le recordó al secretario que él fue quien propuso que todo en materia de seguridad e inteligencia fuera acaparado por (Gobernación)”.

La forma como presentó la columna el contenido de la tarjeta, deja la idea que Osorio Chong viajaba en el mismo avión del presidente. No es así. Había volado independientemente a París. La tarjeta no aclara el momento de los reproches, ni registra respuestas del secretario. Hay ambigüedad en tiempo y espacio, y se enfatiza sólo el choque en la presidencia tripartita.

Ciertamente fue Osorio Chong quien propuso la fusión de la Secretaría de Seguridad Pública Federal en Gobernación, por recomendación de Santiago Creel, quien le contó la mala experiencia que había tenido, cuando como secretario de Gobernación, el presidente Vicente Fox creó la de Seguridad Pública Federal y nombró a Ramón Martín Huerta. Osorio Chong lo escuchó quejarse que Huerta ya no le volvió a hacer caso y perdió control político en el gabinete, que fue el motivo por lo que propuso juntar una vez más la política con la policía. Cuando planteó el rediseño, sobre el que varios en el equipo de transición estaban de acuerdo, nadie objetó el modelo.

La tarjeta de la oficina de Nuño incluye –se recogió también en la columna periodística– supuestos comentarios del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, de quien reprodujeron una frase crítica contra Osorio Chong en el sentido que no tenía porqué ir a la gira, porque su trabajo era cuidar del gobierno en ausencia del presidente. Peña Nieto fue quien le dijo que fuera, al igual que los secretarios de la Defensa, general Salvador Cienfuegos, y de la Marina, almirante Vidal Soberón, porque en la parada militar del Día Nacional de Francia, desfilaron contingentes del Ejército, la Armada y la Gendarmería.

La entrega a la prensa de una tarjeta confidencial de la Oficina de la Presidencia es un gambito peligroso para los funcionarios de Los Pinos, y despierta la sospecha de cuánto de la crítica en los medios está inspirada por ellos. Hacerla pública no cambiará la agenda de los medios, pero explica en parte la tormenta por la que atraviesa el secretario de Gobernación. En Los Pinos buscan quién pague por la fuga y quieren hacerlo en público. Si el presidente está de acuerdo, el destino de Osorio Chong está decidido: se irá. Pero si no es así, el problema es mayor, porque reflejaría que en esta crisis el presidente perdió el mando de cosas tan importantes, como decidir la suerte de su jefe de gabinete.

Twitter: @rivapa

También te puede interesar:
¿Cómo se escapó 'El Chapo'?
'El Chapo', la debacle
La burla de 'El Chapo'