Opinión

El cáncer de Veracruz

   
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Javier Duarte. (Cuartoscuro)

Primero, algunos datos sobre el cáncer infantil en Veracruz:

--Al menos cinco hospitales en Veracruz atienden cáncer infantil: Instituto Estatal de Oncología (Cecan), en Xalapa; Hospital Regional de Poza Rica; Hospital Regional de Alta Especialidad de Veracruz, en el puerto; Hospital Regional de Río Blanco, en Orizaba, y Hospital Regional de Coatzacoalcos.

--De 2008 a 2014 la mortalidad por cáncer infantil en Veracruz fluctuó entre 124 a 157 defunciones anuales, 55 por ciento de ellas por leucemias. http://censia.salud.gob.mx/contenidos/descargas/cancer/20160601_Boletin-2014_SEDP12sep16_4.pdf

--El número de casos de cáncer infantil es de mil 155 (dato de 2014): http://web.ssaver.gob.mx/enfermedadestransmisibles/files/2015/06/VERTICAL-de-Programa-Estatal-de-C%C3%A1ncer-2015.pdf, Pág. 31)

--La tasa de mortalidad fue de 5.7 por cada 100 mil menores de 18 años (la media nacional es 5.3).

--En 2012 Veracruz ocupó el cuarto lugar nacional en mortalidad por cáncer en menores de 20 años, con 134 casos, detrás del entonces Distrito Federal (372 defunciones), Jalisco (189) y Estado de México (137). (http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/doctos/boletin/2015/sem05.pdf).

Ese es el contexto estadístico, frío, de las declaraciones hechas el lunes por el gobernador Miguel Ángel Yunes, cuando 'denunció' que en el gobierno de Javier Duarte se engañó en los tratamientos a niños con cáncer, a quienes –dijo el mandatario– en las quimioterapias habrían administrado agua en vez de medicamento.

Ahora un poco de información sobre el contexto político de la crisis de servicios médicos en Veracruz.

En noviembre compareció ante diputados veracruzanos el entonces secretario de Salud, Fernando Benítez Obeso. La colega Ángeles González Ceballos tituló su crónica sobre esa comparecencia con un claridoso “Tunden a Benítez Obeso por saqueo y fraude en Salud”. http://bit.ly/2k2RNxC

En su nota González Ceballos reseña que “en 2014, 2015 y 2016 hubo protestas por falta de medicamentos oncológicos” y detalla una serie de escándalos por irregularidades en materiales de detección de VIH-Sida.

A eso llegó Veracruz en los años de Duarte: a un escándalo sobre otro por anomalías en todos los frentes, incluido el de la salud pública, donde lo mismo se denunció que hubo un lote de 70 mil pruebas falsas de VIH, que graves anomalías por parte de un funcionario de nombre Ricardo Sandoval, al que se le adjudica cercanía con el exgobernador Duarte. En la sesión del Congreso ya referida, la diputada panista Cinthya Lobato denunció que Sandoval fue recontratado en el sector salud veracruzano, de donde ya había salido, a pesar de que se habían dado denuncias de 'moches' y de “hacer pasar medicamentos oncológicos falsos para pacientes pediátricos”.

En concreto: una sola nota periodística basta para dar cuenta, en pocos párrafos, de una decadencia de años en el sector salud veracruzano que hoy adquiere vida mediática a nivel nacional por los dichos de Miguel Ángel Yunes.

La pregunta, entonces, es obvia: claro que la crisis de la salubridad veracruzana no surgió en el último año de Javier Duarte, ni es un descubrimiento del nuevo gobierno, y claro que hubo denuncias ante diferentes instancias (la misma nota, insisto, refiere que la PGR no atendió esas denuncias), entonces ¿por qué nadie, del gobierno federal, del Congreso de la Unión (Veracruz, no se rían, tiene diputados y senadores que lo –es un decir– representan), pudo hacer algo para que esto no ocurriera? ¿Para que habiendo ocurrido, se investigara, para que se castigara?

Es el fracaso de toda una clase dirigente.

Lo peor es que por la manera en que Yunes ha hecho la denuncia (en los medios, antes que en los tribunales; sin detalle, antes que concreta; recurriendo al escándalo antes que a la puntualidad jurídica y al respeto a las víctimas de ese mal), poco o nada es lo que se puede esperar que logre esta nueva denuncia.

Twitter: @salcamarena

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