Opinión

'El abrazo de la serpiente'

 
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El abrazo de la serpiente . (http://www.filmaffinity.com/mx/film917148.html)

“No me es posible saber si ya la infinita selva ha iniciado en mí el proceso que ha llevado a tantos otros a la locura total e irremediable”. Theodor von Martius, Amazonas 1909.

Fragmento extraído de la película El abrazo de la serpiente, 2015.

Este proceso, descrito por Von Martius como irremediable, es el que se suscita en el Sr. Kurtz, de la monumental novela El corazón de las tinieblas, 1889 (Heart of Darkness) de Joseph Conrad, o en el Coronel Walter E. Kurtz de la épica adaptación cinematográfica que Francis Ford Coppola hace de dicha obra en Apocalypse Now, 1979.

La semana pasada tuve la fortuna de ver dos veces la película colombiana El abrazo de la serpiente, dirigida por Ciro Guerra. Una producción para celebrarse por sus aciertos en guion, fotografía, escenarios y, sobre todo, por el esfuerzo de impulsar historias y reflexiones que provienen de geografías distintas y que nos permiten acercarnos a pensamientos que no por accidente han sido negados, bloqueados o simplemente aniquilados.

Aunque El corazón de las tinieblas, Apocalypse Now y El abrazo de la serpiente se desarrollan en diferentes escenarios -el Congo de finales del siglo XIX, Camboya en el contexto de la Guerra de Vietnam en 1967, o el Amazonas colombiano en 1909 y 1940-, los tres relatos comparten como fórmula narrativa a un segundo explorador que sigue los pasos de un primero que al internarse en la selva ha resultado perdido.

Estas historias toman como motivo inicial un viaje a través de un río por el cual sus protagonistas se internan en la selva, que representa lo desconocido; el río funge como personaje sobre el que transcurre la trama y a través del cual se mueven y relacionan sus protagonistas, donde lo externo/geográfico y lo interno/psicológico se funden en un proceso irremediable de pérdida.

Estas historias retratan, de manera diferente, el momento del contacto entre dos cosmovisiones: el colonizador y el colonizado, Oriente y Occidente, el blanco y el negro, lo civilizado y lo salvaje; es mediante este encuentro que se nos invita a aproximarnos de manera crítica hacia el cómo entendemos esta relación y cómo la hemos naturalizado. La particularidad de la película de Ciro Guerra radica en que es capaz, a diferencia de los otros dos relatos, de incluir horizontalmente el pensamiento que modernamente hemos definido como 'lo primitivo' y, por ello, como menor o inválido. Nos extiende una pregunta directa a la docilidad con la que aceptamos la unidireccionalidad y verticalidad de esta negociación.

No es de sorprenderse que en un mundo agotado y de dinámicas gastadas, nos sea más próximo aceptar de manera generalizada la idea de un cataclismo o del fin, que la de una movilidad que nos lleve a un replanteamiento social capaz de aliviar y sosegar las necesidades y reclamos que causan el sufrimiento y segregación de la mayoría de la población a nivel planetario. Películas como El abrazo de la serpiente son capaces de provocar cuestionamientos sobre el valor que tienen estas posturas en nuestro tiempo.

El abrazo de la serpiente está dedicada “a la memoria de los pueblos cuya canción nunca conoceremos”. No me es posible saber si ya la incontrolable marcha civilizatoria ha iniciado en nosotros el proceso que nos llevará a la destrucción total e irremediable.

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