Opinión

Educación: gobernadores tramposos

El desastre en las cuentas de los maestros y sus salarios, revelan que los gobiernos de los estados no están comprometidos con la reforma educativa.

Lo que ha ocurrido con la educación en el país corresponde a un saqueo digno de Alí Babá, y los que han pagado las consecuencias son los niños, usuarios de la educación pública gratuita.

Y también lo ha pagado México, con generaciones de jóvenes mal preparados por un sistema educativo que ha sido un botín para el saqueo de líderes y dirigentes políticos, y no un instrumento que promocione la igualdad de oportunidades a partir del conocimiento.

Obviamente es falsa la información de que hay un profesor en Oaxaca que gana más de 600 mil pesos al mes. Pero ese error no es del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) que lo dio a conocer a partir de listados oficiales.

Pone al descubierto, eso sí, el desorden en las nóminas y que los gobiernos estatales no ejercieron ningún tipo de control sobre el dinero a la hora de entregar recursos al magisterio y al SNTE o la CNTE.

En el río revuelto ganaron los pescadores, porque alguien se quedaba con ese dinero que obviamente no llegaba a la cuenta de un maestro, sino que iba a dar a un destino desconocido.

Vamos a suponer que es falso que, como dice el IMCO a partir de datos oficiales, haya 7 mil 183 maestros que ganan más de 100 mil pesos al mes. Alguien se queda con ese dinero, porque así está la nómina.

¿De dónde salieron esos mil 441 maestros, nacidos todos el 12 de diciembre de 1912, que cobran al mes 148 mil pesos?

Desde luego que el dato es falso. No puede haber más de un millar de profesores con más de cien años, nacidos el mismo día, y que cobren sobre los 100 mil pesos mensuales. Ahí hay trampa. Alguien se queda con el dinero de esos maestros inexistentes.

Es una tristeza que los gobiernos estatales, por lo menos varios de ellos, no tengan un compromiso con la reforma educativa, que ha sido uno de los pasos trascendentales dados en la administración del Presidente Peña.

Esa tendencia a jugarle las contras a la reforma se ve claramente en gobiernos como los de Oaxaca, Puebla y Veracruz, donde se basificó a profesores antes de la prueba de evaluación a la que obliga la reforma educativa.

Sonia del Valle publicó en Reforma la semana pasada, que para evadir el concurso de plazas magisteriales, gobernadores y líderes del SNTE y de la CNTE dieron nombramiento definitivo, de manera fast track, a miles de maestros.

Eso hicieron los gobernadores de Puebla, Rafael Moreno Valle, de Oaxaca, Gabino Cue, de Veracruz, Javier Duarte, y el reporte indica que también sucedió en el Distrito Federal, donde la autoridad educativa es la SEP.

Regalar plazas antes de que se sometan a concurso es traicionar a la reforma educativa y a todo el trabajo que costó aprobarla en el Congreso.

Sin respaldo social y sin el concurso de los gobernadores, la reforma educativa no va a servir y seguiremos siendo un país de reprobados, con niños sin futuro y sindicatos ricos.

Afortunadamente hay organizaciones de la sociedad, como el IMCO, que ponen el dedo en la llaga. Eso respalda más a la reforma que las trampas de los gobernadores.