Opinión

¿Dónde está AMLO?


 
¿Dónde está Andrés Manuel López Obrador? Espero que esté mejor de salud, pero que alguien le avise que su infarto le provocó otro infarto a su naciente Movimiento de Regeneración Nacional.
 
Resulta sumamente extraño que el líder tabasqueño esté ausente después de su problema cardíaco el pasado 3 de diciembre. Distintas fuentes consultadas aseguran que está bien de salud. Cardiólogos dicen que fue atendido a tiempo y bien, por lo que su recuperación física no está en duda. Le recomendaron reposo, sí. Aun así, es sumamente raro que prácticamente haya desaparecido, sobre todo en estos momentos.
 
 
Andrés Manuel López Obrador es el líder político más popular que ha tenido México en décadas. Su instinto y habilidad política son únicas, envidiables. Cuando sufrió el infarto, hace 17 días, no se necesitaba ser muy inteligente para pronosticar que le sacaría todo el provecho político posible. Además, le vino en el momento en que daría la madre de todas las batallas por la ‘defensa’ del petróleo. Y si a su condición de mesías le sumamos la de mártir, el resultado es explosivo.
 
Desde su cama de hospital, apenas saliendo del quirófano, en cuanto pudo, dio instrucciones. Mandó a su junior, Andrés Manuel, a hablar en su nombre. Pero el joven López Obrador no pudo. A pesar de su esfuerzo, le quedó demasiado grande la responsabilidad. El cerco al Senado fue un fracaso, a pesar de que digan lo contrario.
 
 
De Martí Batres, el presidente de Morena, político ya consumado, ni siquiera vale la pena hablar. Tampoco pudo con el paquete.
 
 
Pero lo verdaderamente extraño es que durante esos días y horas trascendentales para la causa, López Obrador desapareció. Apenas publicó un tuit agradeciendo las muestras solidarias de amigos y enemigos. Nada más. No hubo un mensaje, arenga o agradecimiento a sus seguidores. En los días posteriores, una vez aprobada la reforma energética, tampoco ha figurado. Ni una palabra, ningún pronunciamiento, no hubo condena, ni crítica. Gone, se fue, no existe.
 
 
¿Dónde está AMLO? Su ausencia hizo pensar a algunos que su condición de salud era más delicada de lo que se admite en público, pero no. Por fortuna, parece que su salud va bien. Entonces, el problema sería otro.
 
 
Fuentes consultadas, amigas y enemigas, confirman que físicamente está bien. Los médicos afirman que en casos de infarto al miocardio hay grandes posibilidades de recuperar la salud física, pero que entonces viene un problema depresivo. Tal parece que el ánimo de López Obrador está por los suelos. Solo así se explica su ausencia.
 
 
Por cierto...
 
Es un descaro el derroche del presupuesto público que hace el Príncipe Encantador, o sea, el novio de Anahí, o sea, el gobernador verde, muuuy verde, para promover su imagen con motivo de su primer informe de gobierno en Chiapas.
 
 
Que alguien le explique a Manuel Velasco, el novio de Anahí, que el estado que mal gobierna es uno de los más rezagados de México. Que cada foto suya en anuncios espectaculares, autobuses, taxis, revistas o su carita de Príncipe Encantador en la televisión, cuesta muchos millones de pesos que servirían mejor para aliviar algo, aunque sea un poco, de la miseria que viven los chiapanecos que votaron por él.
 
 
Miguel Ángel Mancera anotó y guardó en su cajón las afrentas de los bejaranistas que le insultaron durante el informe de actividades de la senadora Dolores Padierna. René Bejarano quiso hacerse el inocente y hasta un “viva Mancera” gritó. El Jefe de Gobierno sabe bien quiénes y por qué están organizando las protestas contra el aumento del metro. Refrendó el mensaje: no se dejará chantajear por quienes representan lo más sucio de la izquierda y quieren penetrar su gobierno para lucrar.
 
Manteles largos en Liconsa, que está cumpliendo 50 años en el abasto de leche a millones de mexicanos. Héctor Pablo Ramírez Puga, su director, aumentó en un año casi medio millón de beneficiarios. Liconsa ya atiende a 6 millones 345 mil familias, muchas de ellas en zonas marginadas. ¡Enhorabuena! Ahora el reto para 2014 será mayor.
 
 
Nota: Por vacaciones, esta columna volverá a publicarse el 6 de enero. Deseo a todos los lectores una muy feliz Navidad y que el año próximo les traiga sólo lo mejor. ¡Un abrazo a todos!
 
 
Twitter: @cachoperiodista