Opinión

Don Víctor

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil reconoció que cada vez aparecen en la vida pública mexicana más hombres acaudalados. Levantas una piedra y aparece un multimillonario, como les llamaba el extinto padre de Gamés. Víctor Fuentes del Villar es el secretario del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana y conduce un Audi A8L de dos millones de pesos. Por cierto, Gil ignora qué rayos sea el Audi A8L, con trabajos diferencia entre un Vocho de un Honda. Gil lo leyó en su periódico El Universal en un texto de Zorayda Gallegos y Silber Mesa. Mientras leía la bien documentada nota, Gamés se frotó los ojos como si fuera Edipo. El dirigente Fuentes del Villar maneja un fondo de 63 mil millones de pesos. Sí, leyeron ustedes bien: 63 mil millones de pesos. El señor Fuentes dirige a 74 mil 655 trabajadores sindicalizados: “el sindicato ha gestionado en cinco años –de 2008 a 2012– 318 mil millones de pesos como parte de las prestaciones enlistadas en el Contrato Colectivo con la CFE”. Gilga sufrió unos temblores que en ocasiones se identifican con ataques de histeria.

Fantomas

La clase obrera no va al paraíso, pero sus dirigentes han comprado enormes terrenos en el nirvana. Gamés no puede imaginar las innumerables trapacerías, robos, despilfarros, transacciones, fraudes, desfalcos que se han realizado con los dineros del fondo sindical. Si la corrupción corre por las venas culturales de México, entonces Fuentes del Villar es un gran símbolo de esa patria de ladrones. Oh, sí.

Gallegos y Mesa describen a Fuentes del Villar como un hombre delgado de más de 80 años, de pelo cano, un obrero, anjá, que lleva 68 años en la CFE y que “actualmente ostenta el cargo de ‘analista administrativo’, con un sueldo de 27 mil 542 pesos al mes, incluyendo el pago que le dan por su cargo sindical”. Todo se vuelve de pronto un vodevil, más vil que vode: el dirigente conduce un auto “que equivale a seis años de su salario”. Los amigos de don Víctor lo comparan desde hace años con Fantomas, la amenaza elegante. ¿No será que se parece más bien a un Al Capone de bolsillo?

Fuentes del Villar, leyó Gamés con los ojos de plato, lleva al frente del sindicato desde 2005 y sus adversarios afirman que heredó el cargo de su tío, el archihistórico, el megatransa, el súper corruptales Leonardo Rodríguez Alcaine, La Güera. Ah, lodos de aquellos polvos, o como se diga. Vientos del priismo de abolengo, de los tiempos del Sr. presidente a sus órdenes, lo que usted indique: ¿a la legalita o a la legalona? ¿Por qué Gamés siente como un no sé qué, como un algo raro, como cuando algo quiere volver por sus fueros? Na, cosas de Gil, no le hagan caso.

Rudos vs, técnicos


Gamés caminó sobre la duela de cedro blanco del amplísimo estudio y hesitó: después de echar abajo el gran mito del nacionalismo revolucionario puesto en el petróleo, ¿el gobierno de Peña Nieto dejará intocada la estructura sindical de la CFE y de Pemex? ¿Por un lado modernos y por otro cavernarios? No somos nada; o sí, somos una paradoja ambulante con mucho dinero que se roban unos cuantos. ¿Cómo ven a Gil señalando con dedo flamígero a la corrupción?

Oigan esto: en el rubro “otros gastos sindicales”, el SUTERM recibe en la opacidad cantidades estrafalarias de dinero, entre 2002 y 2012 recibió en sus enormes arcas y solamente en el rubro “otros gastos” mil 437 millones de pesos. En el mismo periodo, en el rubro “fomento al deporte”, el sindicato recibió 387 millones de pesos. De acuerdo con datos proporcionados por la CFE, de 2002 a 2013 la CFE transfirió 37 mil 439 millones de pesos para el “fondo habitación”, el Infonavit de los electricistas.


Gilga quedó exhausto después de esta verdadera orgía de los millones. Don Víctor va y viene por su enloquecido mundo sindical instalado en el paraíso sin rendir cuentas a nadie. Si Gamés ha entendido algo, cosa improbable, por manejos más o menos parecidos a Elba Esther Gordillo le dieron fresco bote. No sin melancolía, Gil filosofó: en México se gasta mal y se roba bien el dinero público. Gamés no da crédito y cobranza, razón por la cual pasa a retirarse a sus habitaciones. Un Audi de dos millones, mecachis en veinte.

La máxima de Lord Byron espetó dentro del ático de las frases célebres: “El mejor profeta del futuro es el pasado”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX