Opinión

Dólar caro y ductos, claves del éxito

 
1
 

 

ME. Dólar caro y ductos: claves del éxito.

México requiere dos cosas para crecer más en los próximos años: un dólar caro y muchos más kilómetros de ductos.

Pero, vamos por partes.

Los dos mercados más importantes para nosotros son –y a veces se nos olvida– México, en primer lugar, y Estados Unidos, en segundo.

En nuestro país la competencia es con las importaciones.

El 50 por ciento de las compras que hacemos al exterior proviene de Estados Unidos. Otro 16 por ciento proviene de China. Un 5.0 por ciento de Japón, y luego el origen se atomiza.

Es decir, competimos esencialmente con Estados Unidos (EU) y China.

Fuera del país, México exporta 80 por ciento a EU. Y allí compite con China, que es el principal vendedor al mercado norteamericano y en siguientes posiciones, debajo de nuestro país, con Canadá y Japón.

El resto de países tienen participaciones más pequeñas.

Veamos qué pasa con la paridad. Ayer, nuestra moneda cerró en 15.31 pesos al mayoreo. Esto significa una depreciación de 18.9 por ciento respecto al nivel de hace un año.

Nuestro diferencial de inflaciones es de 3.1 por ciento.

Esto quiere decir que la depreciación real de nuestra moneda frente al dólar es de alrededor de 15 por ciento.

Eso nos da una mayor competitividad de las exportaciones mexicanas frente a la producción norteamericana en el mercado de EU.

También tenemos ventaja cambiaria frente a China. Durante el último año, el yuan chino pasó de 6.23 a 6.20 por dólar, así que más bien tuvo una apreciación de 0.5 por ciento.

Con respecto al dólar canadiense, el de EU tuvo una depreciación de 14.8 por ciento, la que en términos reales resulta de alrededor de 13.5 por ciento.

Esto significa que entre los principales exportadores a Estados Unidos, de manera visible, México es el país que hoy tiene la mayor ventaja cambiaria.

En el caso del mercado interno se han encarecido los productos tanto norteamericanos como chinos, y aunque los productos japoneses sí se han abaratado relativamente en cerca de 3.0 por ciento, representan realmente una parte pequeña del comercio total.

Sin embargo, ya ayer le comentábamos de la desaceleración que han tenido las exportaciones no petroleras, incluso las de manufacturas.

Eso significa que la competitividad adicional que nos ha aportado la depreciación actual ya no es suficiente.

Necesitamos sumar una mayor competitividad, generada por un peso aún más débil o bien por el abaratamiento de servicios esenciales.

La oportunidad la tenemos principalmente en la electricidad.

De acuerdo con el índice de precios al productor del Inegi, la electricidad industrial de alta tensión bajó en 22.3 por ciento durante los últimos doce meses.

Pero si nos vamos al comparativo de los diez años previos, aún tenemos un alza de 69 por ciento. Eso quiere decir, que aún es posible bajarla más.

Una de las claves para que la competitividad pueda crecer en México es el éxito en el tendido de la red de gasoductos y de la construcción de centrales nuevas asociadas a ellos. Y al mismo tiempo, los procesos de incorporación de nuevas generadoras para permitir la salida de las menos eficientes.

Si este proceso es exitoso, en cinco años México habrá incrementado poderosamente su competitividad y habrá también fortalecido su mercado interno.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
Cómo le pega EU a México
La derrota de la inflación
¿Más cerca de 2.2 o de 3.2 por ciento?