Opinión

Diversidad

 
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Peña Nieto.

Gil anticipa: esta es una columna a favor de un acto público y dos iniciativas del presidente Peña. Sobre aviso no hay engaño. Si los lectores y las lectoras y les lecteres consideran que Gilga es un perro fiel al gobierno, lo lamenta, un poco, no demasiado.

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil meditó: quien le haya sugerido al presidente Peña Nieto un encuentro en Los Pinos con integrantes de la comunidad lésbico, gay, bisexual, trans e intersexual (LGBTI, por sus siglas en español), se ha ganado un aumento de sueldo. No un aumento como el de Coco, empleado de Gabino Cué, que pasó de ganar 12 mil pesos a cobrar siete mil millones, pero un aumento ni se diga.

Con la novedad de que en el Día Nacional de Lucha contra la Homofobia ocurrió un acto oficial en Los Pinos, Gamés no recuerda una cosa así en la residencia donde habita el presidente de la República.

Acompañaron a Peña los secretarios de Gobernación, Osorio Chong; de Salud, José Narro; de Educación, Aurelio Nuño y de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu. ¿Quieren más?

El presidente firmó dos iniciativas que serán enviadas al Congreso de la Unión. Una de ellas para modificar el artículo cuarto constitucional y establecer como derecho humano el matrimonio igualitario y otra para modificar el Código Civil federal a favor del matrimonio igualitario en personas mayores de 18 años. Peña Nieto ha dicho que efectivamente “en varios estados se reconoce ese derecho pero que no puede haber en nuestros país quienes en algunos estados tengan ciertos derechos y en otros no”. Además le pidió a su secretario de Educación que añada en los libros de texto el tema del respeto a la diversidad y, de postre, ordenó una campaña contra la homofobia. ¿Cómo les quedó el ojo? No empiecen, ya quedamos en que no hay que hacer chistes machistas.

PERDIDOS EN LA OSCURIDAD
Ah, la vida loca. El presidente criticado por las izquierdas, o lo que sean, ha invitado a su casa a trans, gays, lesbos, se ha tomado fotografías con ellos y ellas y elles y los ha paseado por Los Pinos. Gil pagará por ver las reacciones legislativas del panismo, el perredismo y Morena. ¿Se unirán estos partidos a la condena de la Iglesia católica?

Peña Nieto los ha puesto en un problema, o apoyan sus iniciativas o quedarán muy cerca de Norberto Rivera y las misas del domingo a las 12.

Oh, Liópez; oh, Batres; oh, Claudia Sheinbaum; oh, Bertha Luján; oh, morenos y morenas, ¿tan difícil era tomar esa bandera de la diversidad?

Con la pena, pero la verdad es que ustedes son unos conservadores de izquierda y Peña Nieto los ha enredado como al gato del estambre con una buena causa y una buena iniciativa. Ustedes puro frijol macho, Gilga iba a escribir plátano macho, pero viene Alexandra Haas y nos pone parejos. En fon.

VIEJA HISTORIA
Gil lo ha contado otras veces, pero lo vuelve a contar. Durante la campaña de 2006 a la presidencia de la República, una voz en el desconcierto del empate técnico, según las encuestas, entre Calderón y Liópez, le sugirió al líder de las izquierdas acercarse a Patricia Mercado para unir fuerzas. Mercado podía traerle unos 800 mil votos. Cuentan los que saben que Liópez contestó: yo no hago alianzas con el partido de los homosexuales y las lesbianas. ¿Gamés tiene pruebas contundentes de esta comisión declarativa? No. ¿Es verdad esta anécdota? Sí.

Así las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa), el presidente ha decidido ir contra la Iglesia, la derecha recalcitrante, los reaccionarios (ah, qué placer escribir esta palabra). Las señoras de las Lomas con los pelos morados de punta gritan: ¿Ya viste lo que ha hecho este salvaje? 
Yo digo, Maruca, que votemos por Díaz Ordaz.

Ahora mal sin bien: en el acto de Los Pinos, Gilga se hizo de pronto unas bolas espantosas porque hay mujeres que fueron hombres, hombres gays que al convertirse en mujeres dejaron de ser gays y entonces buscan un hombre para ser felices en una relación de corte heterosexual. Total, no hagan caso a Gil, que cada quien haga de sus partes un reverendo papalote y, si además se vuelve un derecho constitucional, qué mejor.

La máxima de Mijail Bakunin espetó en el ático de las frases célebres: La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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