Opinión

Divergencia monetaria global

 
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Las remesas, el lado positivo en el alza del dólar

Nadie duda de que estamos dentro de una economía globalizada. Lo que sucede en algún país puede repercutir en todo el mundo. ¿Qué estamos viendo en la política monetaria global? y ¿Qué estamos viendo en la política fiscal global? Son dos cuestiones que no podemos perder de vista para entender hacia dónde vamos como si fuera una sola economía.

Del lado de la política monetaria global hay una palabra que podría definir lo que está sucediendo en los bancos centrales en el mundo.

Esta podría ser “divergencia”. Lo que quiere decir que cada quien va por su lado. En vísperas de que la Reserva Federal pudiera iniciar el proceso de normalización de tasas de interés, estamos presenciando una nueva racha de anuncios de mayor flexibilidad monetaria en los otros tres bancos centrales más grandes, mientras que en Sudamérica hemos visto alzas recientes en sus tasas de referencia.

El jueves pasado el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, declaró después de su reunión de política monetaria en la isla de Malta que los riesgos de deflación y de debilidad económica van en aumento. La zona euro ha caído de nuevo en deflación anual. El crecimiento económico esperado se calcula ahora en 1.5 por ciento para este año y de 1.6 por ciento para el año entrante.

En Europa, muy al estilo del propio Draghi, su afirmación fue contundente y capaz de mover a los mercados. “Estamos abiertos al menú completo de políticas monetarias; estamos listos para actuar si es necesario”. ¿Qué quiere decir esto? Que en la próxima reunión de diciembre, una vez que sus economistas tengan listos sus nuevos pronósticos de inflación, podrían tomar estas medidas:

1. Ampliar el monto de bonos soberanos que están adquiriendo actualmente por un importe de 60 mil millones de euros mensuales.

2. Prolongar el plazo de su programa cuantitativo. El programa actual vence en septiembre de 2016, y pudieran extender el programa por unos meses más.

3. Podrían reducir aún más sus tasas de interés. Hoy la tasa de referencia se ubica en 0.05 por ciento anual y la de depósitos de los bancos en el Banco Central está en plano negativo a 0.2 por ciento anual.

Draghi reveló incluso que algunos miembros de su comité de política monetaria deseaban actuar inmediatamente y no esperarse hasta diciembre, ya que la deflación es una realidad, y no una expectativa.

El viernes pasado, después de publicarse el lunes un crecimiento del PIB de 6.9 por ciento anual, el Banco Central de China anunció una nueva reducción en sus tasas de interés de referencia del 4.60 por ciento a 4.35 por ciento anual, y además redujo su tasa de encaje legal en medio punto, y hasta en 1.0 por ciento para algunos bancos. Con esta reducción de las reservas de los bancos podrían crearse cerca de 130 mil millones de dólares adicionales.

Estas medidas pueden favorecer al mercado accionario de China, y evitar un mayor deterioro del mercado interno, pero también pueden derivar en una nueva devaluación del yuan.

Para esta semana el Banco de Japón podría anunciar un reforzamiento a su programa monetario cuantitativo al cumplirse un año del anuncio de una ampliación del mismo.

También será relevante este miércoles 28 el comunicado y la rueda de prensa de Janet Yellen al término de la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal en donde no se esperan cambios en las tasas de interés de referencia en dólares. Por ahora, los mercados están descontando con una probabilidad inferior al 30 por ciento que la Fed mueva por primera vez su tasa de Fondos Federales en diciembre, y con más de 50 por ciento para marzo entrante.

En Latinoamérica en los últimos dos meses hemos visto incrementos en las tasas de interés de referencia de los bancos centrales de Colombia, Perú, Chile y en Brasil.

De todo esto, lo que podemos esperar es que continuemos viendo para 2016 una exagerada liquidez global de fuentes distintas al dólar, con el patrón de los mercados globales de una tendencia de fortalecimiento generalizado del dólar, una tendencia a la baja en los precios de las materias primas, tasas de interés de largo plazo exageradamente reducidas en Europa y en Japón, y tendencias alcistas en las bolsas de Europa, Japón, China y Estados Unidos.

El jueves se tiene programada la reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México. ¿Podría imitar el Banco de México a sus pares latinoamericanos?

No creemos que lo vaya a hacer después de conocer un nuevo récord histórico de inflación baja, para la primera quincena de octubre. También vamos a conocer este lunes el IGAE de agosto que esperamos crezca a 2.3 por ciento anual con cifras originales.

Twitter: @EOFarrillS59

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