Opinión

DF, qué bonita vecindad

Agradezco a Gil Gamés (no, por supuesto) el haber despertado en mi memoria tan lamentable recuerdo como es la canción del Chavo del Ocho que Gil citaba ayer en su columna. “Qué bonita vecindad…”, etcétera. Pero, sin proponérselo Gil, ¿o fue Gamés?, el pegajoso estribillo me pareció insuperable como postal para describir al gobierno del Distrito Federal de Miguel Ángel Mancera.

En esta bonita vecindad (igual de bonita que las acartonadas escenografías de Chespirito), pasan cosas que serían propias de obra chunga si no constituyeran una precisa radiografía de las fallas de nuestro sistema de justicia y derechos. Va una enumeración, obvia de tanto repetirse en la realidad pero creo que necesaria e ilustrativa:
Primer acto (que se escenifica demasiadas veces): miles marchan, hasta la madre por la atrocidad ocurrida en Iguala pero en paz y en orden. El GDF permite desmanes de unos cuantos, que ora intentan quemar la puerta Mariana, que ora agreden a policías y Estado Mayor, que ora destrozan tiendas y bancos. Frustración de los pacíficos que marcharon, impotencia de todos por la permisividad y falta de protocolos policiales.

Segundo acto (que se escenifica demasiadas veces): al final de los desmanes, las policías salen a buscar no quién la hizo sino quién la pague. Golpean, insultan, agreden y detienen sin ton ni son.

Tercer acto: el jefe de la policía capitalina felicita a sus prepotentes muchachos –“le guste a quien le guste”, declaró el doctor Jesús Rodríguez Almeida– que la emprendieron en contra de familias, mujeres, personas de la tercera edad y otros ciudadanos cuya responsabilidad en hechos violentos, en demasiados casos, no fue por supuesto demostrada de ninguna manera.

Cuarto acto: sorpresivamente –oh sí, en esta bonita vecindad hay giros inesperados– a una de las personas a las que “le gusta” el desempeño de los policías es a… la ombudsman capitalina. Perla (qué afortunado nombre para la ocasión) Gómez dijo sobre la marcha del 20 de noviembre que la actuación de los azules capitalinos “ha ido mejorando” (Reforma, 22/11/14). Ya luego –y al tiempo de que los detenidos ese mismo día, los famosos Once del #20Nov, eran enviados a penales de alta seguridad acusados de homicidio– doña Perla reculó, corrigió, e incluso quiso regañar a Rodríguez Almeida por su bravata. Así son las óperas bufas. Lo que no ha de haber estado tan chistoso ha de haber sido la regañiza de Héctor Serrano, secretario de Gobierno, a la titular de la CDHDF, pero en privado, como cuando Don Ramón la emprendía con La Chilindrina.

Y ya no los aburro, quinto y último acto: ante los reclamos y denuncias de diferentes colectivos y ciudadanos (en las redes sociales y en muy pocos medios), la autoridad asegura que los que tiene tras las rejas sí son malos de malolandia, dignos de Siberia o de los sótanos de la Procu capitalina que va que vuela para parecerse a la de la señora Adato (los que entonces veían a Chespirito también leían sobre los muertos del 85 hallados en la Procu). Señora Adato que, por cierto, hace dos semanas fue homenajeada por la Secretaría de Gobernación, pero quién no recuerda que en la bonita vecindad ocurría que personajes que parecían olvidados de repente entraban en escena.

Total. Que en la bonita vecindad del Distrito Federal tenemos a policías que no pueden detener ni contener a violentos mientras hacen destrozos, a inocentes detenidos o golpeados por la policía, a un confeso de actos violentos como es Sandino (qué pena llevar tan mal ese nombre) Bucio en libertad, a policías federales que detienen a Sandino (qué pena…) con gorilescas formas que hubieran enorgullecido a Pinochet, a los perredistas mudos ante los atropellos de unos (los violentos) y de otros (los policías), a un Héctor Serrano que como dice una cosa dice la otra, a un jefe de Gobierno disminuido, disminuido, disminuido (¿tomó Chiquitolina?), y a una ciudadanía que preferiría cantar con Chava Flores sobre el jolgorio que es la capital, pero que por hoy se tiene que conformar con un churrazo lleno de sketchs propios de la lamentable bonita vecindad.

¡Uy!, ¿a dónde habrá quedado la capital que se creía de primer mundo?

Twitter: @SalCamarena