Opinión

Devaluación, ¿por qué?

 
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Varios analistas y funcionarios afirman que las devaluaciones en diversos países, como Brasil y México, son debidas a factores externos, principalmente por el aumento de tasas de interés esperado en Estados Unidos. Ese factor presiona la devaluación de las monedas al salir capital especulativo por cambios en tasas de interés y las bajas expectativas de crecimiento y de seguridad que ofrece cada país. Pero los factores determinantes para los porcentajes y permanencia de las devaluaciones de las monedas de un país en contra del dólar, son las fortalezas o debilidades en su economía interna.

En el caso de México, si tuviéramos una economía más sólida y con expectativas de mayor crecimiento, más empleo, menos impuestos, mayor flexibilidad laboral, menor deuda y déficit, la devaluación del peso sería menor y reversible. Un aumento de las tasas de interés en Estados Unidos implica una recuperación en ese país y, por lo tanto, un aumento de la exportaciones no petroleras en México, que representan más de 90 por ciento de las exportaciones totales, la mayoría de las cuales van hacia Estados Unidos.

Las devaluaciones en México, a partir de la década de los 70, obedecen principalmente a desordenes en las finanzas públicas: más déficit, más deuda, más burocracia y más gasto público. Esos desequilibrios del sector público se han traducido en más pobreza.

En el sexenio del gobierno de Luis Echeverría el peso se devaluó 94 por ciento; en los seis años de López Portillo, 3,665 por ciento; en los seis años de Miguel de la Madrid, 2,098 por ciento; en los seis años de Salinas, 50 por ciento; con Ernesto Zedillo, 133 por ciento; en el gobierno de Vicente Fox, 15 por ciento; en los seis años de Felipe Calderón, 21 por ciento, y en dos años siete meses del actual gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, 26 por ciento.

Esas devaluaciones empobrecen a los mexicanos, incentivan el aumento de precios, redistribuyen negativamente el ingreso, descapitalizan a las empresas, reducen los salarios reales de los trabajadores y aumentan el número de pobres, y todo por gobiernos que a través de gastos improductivos, muchos de ellos con la excusa de ayudar a los pobres, generan desequilibrios, que perjudican más a los pobres y a los trabajadores.

Twitter: @luispazos1

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