Opinión

Desigualdad, crecimiento y participaciones

 
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La desigualdad se da en todos los frentes de la vida nacional. Podemos hablar de una estructura nacional de la misma, donde por cuestiones de desarrollo en el tiempo en ciertas regiones se concentraron los esfuerzos para desarrollar al país, concretamente en los estados del norte, más vinculados al mercado norteamericano, olvidándose que el sur-sureste también existe, como dijera Benedetti. Esos son los dos Méxicos.

Revisando las cifras del PIBE en 2015, se comprueba lo anterior: ocho entidades federativas generan alrededor de 45 por ciento del PIBE estatal, [entre éstas] la CDMX, el Edomex, Nuevo León, Jalisco y Veracruz. En el otro extremo, están Tlaxcala, Colima, Nayarit, Baja Sur y Zacatecas, que juntas significan apenas 3.8 por ciento.

En las primeras todos los indicadores son favorables, en inversión, competitividad, participaciones e incluso pocos municipios.

En los del sur-sureste se acumulan los problemas de desigualdad, inseguridad y pobreza. Gobiernos poco desarrollados, con pobre recaudación de ingresos propios.

No hace mucho Oxfam patrocinó la investigación de Gerardo Esquivel sobre la desigualdad en México. El problema es que a pesar de los esfuerzos aún tenemos un número inmenso de pobres.

Lo anterior limita el desarrollo del capital humano, y prueba de lo anterior son los lamentables resultados de PISA, que muestran niveles de aprovechamiento educativo no competitivos.

Claro, si como se ha mencionado, la educación pública en México ha estado vinculada a prácticas incorrectas, como fue la entrada gratis de la SEP a la dirigencia sindical, y en los estados, como Oaxaca.

Sin embargo el estado de la educación pública no ha variado, a pesar de avances como fue el rescate del IEEPO y los logros en temas como el pago vía electrónica a los maestros en estados poco bancarizados.

Es evidente que muchas generaciones de jóvenes de los estados del sur-sureste se han perdido, sus niveles de conocimiento no son competitivos, se hizo lo contrario a la apuesta que los países que han avanzado, como Corea, se han apoyado mayor y mejor gasto en la educación.

PARTICIPACIONES A NOVIEMBRE Y GASTO
Al mes de noviembre los estados han recibido 518 mil 589 millones de pesos de participaciones, 14 mil 398 millones más de lo programado, esto es, 2.7 por ciento en términos reales, 3.9 por ciento por encima de 2015.

Por supuesto como reflejo del comportamiento de la recaudación federal participable, gracias al componente tributario –IVA, ISR– así como la recaudación del IEPS de hidrocarburos, que ya rebasa los 363 mil millones de pesos a un mes de que termine el año. Así los estados tendrán que devolver los 10 mil millones que recibieron en abril a través del Fondo de Estabilización de Ingresos de las Entidades Federativas, al estar a noviembre 14 mil millones por arriba de lo estimado. Con ello el FEIEF será un seguro para evitar cualquier colapso en las finanzas estatales durante 2017, con 40 mil millones de pesos. No hay que olvidar que los recursos de las coberturas no son participables por ser aprovechamientos.

Ello es significativo, pero más lo es que ya se pongan a gastar con eficiencia, omitiendo gastos terribles como los de publicidad del anterior gobierno de Veracruz, que tendrá que enfrentar las presiones de los proveedores que tienen pendiente su pago, de ahí también la importancia de la instalación de la Comisión de Seguimiento de las Compras del Sector Público, que entre sus tareas tendrá que revisar toda la normativa en la materia, pero además hacer que ello se homologue en los estados. Hoy se multiplican los casos de deudas con estos proveedores locales, sin que existan mecanismos para poder realizar el pago.

Tendrán que elaborar un mapa de riesgos para valorar las opciones y poder efectivamente generar ahorros, por ejemplo con las compras consolidadas.

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