Opinión

Desastres no naturales

    
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El BID afirma que México es el país mejor preparado de AL para enfrentar desastres, pero en comparación con Japón, “hay cosas por hacer”.

Hay una entrega del podcast On the media que resulta muy pertinente en estos oscuros días.

Se titula Unnatural Disaster y está dividido en varios subtemas. Menciono dos al vuelo: En uno se habla de que es obligado “Reportear un desastre antes de que ocurra”, y en otro la productora Brooke Gladstone lleva la conversación hasta un punto donde expresa: “no hay tal cosa como un desastre natural”.

El podcast fue publicado el 31 de agosto, horas después de las históricas inundaciones en Houston por el huracán Harvey.

On the media
destaca, por supuesto, que las lluvias de Harvey en Texas resultaron, desde todo punto de vista, sin precedentes. Sin embargo, a partir de varias entrevistas Gladstone subraya problemas y carencias que presentan las coberturas de los desastres: poco documentadas, focalizadas en el momento de los rescates, destacando a los héroes, dramáticas.

Uno de los entrevistados por Brooke Gladstone es Scott Knowles, autor de The Disaster Experts: Mastering Risk in Modern America. Retomo parte de esa charla, que puede escucharse aquí (http://bit.ly/2fDQrW1):

“‘Desastre natural’ es un término problemático porque pareciera quitar de la ecuación al factor humano. Personalmente prefiero el término ‘desastre lento’, como una manera de hacernos conscientes de que los desastres no son eventos aislados”.

El profesor Knowles prosigue con su argumento al señalar que no se pueden entender los estragos de las lluvias de Harvey sin tener en cuenta el proceso de cambio en el uso de la tierra en varias zonas de Texas en los últimos cien años.

“Creo que los desastres revelan a una sociedad. Son oportunidades que tenemos para mirar detrás del telón y ver cuáles son los verdaderos compromisos y valores de una sociedad”.

Entonces, le pregunta Brooke Gladstone, quienes miran las noticias pueden verse a sí mismos y a su país en el espejo de esa cobertura.

“Y eso a menudo resulta sorprendente para la gente”, responde Knowles, “porque llegan a pensar que un desastre es un evento apolítico. Pero los desastres nos muestran dónde vive la gente, por qué viven ahí y qué clase de peligros enfrentan por vivir donde viven, y eso es profundamente político. Los desastres nos revelan si hemos o no invertido suficientemente en la sociedad civil”.

En ese mismo sentido, este mismo mes, en Aristegui Noticias se publicó una entrevista con Sergio Puente, investigador del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colegio de México. Cito tres párrafos de esa nota:

“El concepto de desastres naturales es un eufemismo que nos permite ocultar la verdad de las cosas y la responsabilidad que tenemos como ciudadanos y como autoridades.

“Por lo tanto, tenemos que trabajar sobre la toma de conciencia de la vulnerabilidad a lo que estamos expuestos”.

Por ejemplo, señalan en el portal Aristegui Noticias, “en la capital de la República que tiene un alza en la construcción inmobiliaria, la gente tiene derecho a saber qué zonas, qué colonias y qué situaciones son de menor riesgo y eso puede impactar el valor de una propiedad”. (http://bit.ly/2fEdnom)

A partir de la semana entrante, cuando las labores de rescate concluyan, debería iniciar un largo proceso para entender qué parte de los daños ocurridos este 19 de septiembre no son sólo el resultado de un sismo muy potente y muy cercano a la capital.

Luego de años de consistentes denuncias ciudadanas por la voracidad de empresarios inmobiliarios, comprobada como está la corrupción en permisos y supervisión de las autoridades, los capitalinos tenemos que prohibirnos caer en la tentación de pensar que lo que hoy padece México es únicamente un desastre natural. No hay tal.

Twitter: @SalCamarena

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