Opinión

Desafíos en el corto plazo

En su presentación en el Foro de Forbes, hace un par de días, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, señaló cuatro desafíos que tiene la conducción económica de México en el corto plazo. No había escuchado esa visión y se la comparto, con algunos comentarios.

1.- La instrumentación eficaz y rápida de las reformas estructurales.

En su explicación de este punto, Videgaray señaló que cuando hay reformas estructurales profundas, en el corto plazo se producen incluso espacios de incertidumbre en la medida que se modifican las reglas del juego. Por eso, el abreviar esos espacios y aterrizar bien leyes, reglamentos, rondas, licitaciones, etcétera, será crucial. En el caso de la reforma energética, se ha planteado el compromiso de concluir en este mismo mes toda la reglamentación. Menuda tarea que deberá verse con lupa.

2.- Reactivar el crecimiento económico en lo inmediato.


El tema central aquí es usar los instrumentos que tiene el gobierno para generar un mayor crecimiento. Los resultados ya empiezan a verse, y se los hemos comentado ampliamente en este espacio.

Pese a algunas críticas de expertos y del sector privado, ha quedado claro que en 2015 se volverá a utilizar el déficit, como un instrumento de reactivación de la economía. El propio Agustín Carstens expresó en días recientes en la entrevista que le hicimos, que no ve un problema en este caso, pues habrá una trayectoria a la baja del coeficiente deuda pública/PIB en los siguientes años.

3.- La caída en la extracción de petróleo.


En EL FINANCIERO le explicamos hace poco más de un mes que los errores de medición en pozos maduros condujeron a que se sobreestimara la producción de crudo. Al hacer más precisos los registros, se “perdieron” cerca de 200 mil barriles diarios, esto equivale a cerca de 18 millones de dólares al día o algo así como 85 mil millones de pesos anuales. Sólo con el incremento de los ingresos tributarios no petroleros se ha podido y se podrá compensar esta caída que probablemente hubiera requerido de ajustes en el gasto público.

4.- La volatilidad financiera.

Ante la inevitabilidad de que las tasas de interés aumenten en Estados Unidos, hay incertidumbre en los mercados. Ya le habíamos comentado en este espacio que esa será la tónica que tendremos por un buen tiempo. La solidez de los fundamentos macroeconómicos hará la diferencia para sortear las sacudidas, pero la liquidez de los activos en pesos conducirá a que, particularmente en materia de tipo de cambio, veamos oscilaciones amplias de la paridad.

Al final, el mayor crecimiento de Estados Unidos, así como la recuperación del mercado interno y el despunte de los efectos de las reformas, serán los factores que darán un tono económico a México, que muy probablemente irá a contrapunto de América Latina, ahora como uno de los países con mejores resultados en el crecimiento del PIB en los siguientes años.

Pero, por lo pronto, hay que tener la habilidad para responder a los desafíos más inmediatos.

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