Opinión

Demagogia en la distribución de la riqueza

 
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“La brecha entre pobres ricos se agranda. Las fortunas de los empresarios más ricos del mundo se multiplican, mientras los sueldos de los trabajadores se reducen”. Después de esas afirmaciones vienen cifras para sustentarlas, donde muestran que una minoría concentra cada día una mayor proporción del PIB, mientras la mayoría menos. Y como solución a esa “injusta” o “inequitativa” distribución de riqueza, proponen redistribuirla mediante expropiaciones o más impuestos a los ricos y repartir esos recursos entre los pobres por medio del gobierno.

Esos razonamientos, que enseñan en muchas escuelas de economía y citan políticos populistas, están detrás de leyes que justifican expropiaciones, impuestos progresivos y políticas económicas que parten de la premisa que los empresarios son los responsables de la miseria, lo que desincentiva la inversión, única fuente real para reducir la pobreza y el desempleo (ver libro Políticas económicas, págs. 113 a 118).

El mayor error de los redistribuidores de riqueza, de buena o mala fe, está en confundir la riqueza, que es la cantidad y calidad de bienes y servicios al alcance de un mayor número de personas, con los activos financieros de los ricos productivos, diferentes a los de los ricos parásitos, los cuales logran su riqueza con fraudes, robos, privilegios o como socios de gobernantes distribuidores de riqueza (ver libro Los ricos del gobierno).

El Estado de California es la entidad del mundo en que hay más millonarios y donde más mexicanos pobres encuentran trabajo. El pobre en California vive mejor que el pobre en Oaxaca o Chiapas, donde hay menos ricos productivos. Miles de mexicanos emigran a California, donde hay más ricos que les pagan suficiente salario para vivir mejor y enviarles remesas a sus parientes pobres en México. Los países más pobres del mundo: Congo, Burundi y Somalia, son los que tienen menos ricos productivos en el mundo. Ahí casi no hay desigualdad, 95% de sus habitantes viven igual: en la miseria.

Lo que necesita México y Latinoamérica no es más retorica demagógica que pida “redistribuir la riqueza”, sino más ricos productivos que creen riqueza, que consiste en más bienes y servicios de calidad al alcance de más habitantes.

Twitter:@luispazos1

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