Opinión

Definiciones con Venezuela

     
1
 

    

Diputado Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela.

Nada tiene de malo reconocer los aciertos del gobierno. Y más en uno como el nuestro, que tiene tan pocos. Todos los gobiernos se meten en problemas, ya sea por omisión o malas decisiones, el asunto está en las formas que tienen de salir de los embrollos propios y ajenos. Por ejemplo, nadie puede culpar a Peña de que esté Trump en la presidencia de Estados Unidos, pero sí de que lo hayan invitado y de todo ese enredijo de que si va o no va, y de la supuesta gran influencia de Videgaray con el yerno. Pero en la OEA la cosa es diferente, México avanza.

En el caso de Venezuela nuestro país debe de tener una postura firme y esa debe ser a favor de la democracia y las libertades, ambas cercenadas en ese país por una dictadura comandada por un cretino sanguinario. Si el mundo está cambiando no podemos quedarnos inmóviles –posición que en ocasiones favorece nuestra timorata comentocracia educada en nacionalismos baratos y alabanzas a regímenes como el de los Castro–. México es un país relevante en América Latina y debe tener una opinión clara en la próxima reunión de la OEA. Así lo ha expresado ya el canciller Videgaray y hay que aplaudirle y reconocerle esa decisión. “No podemos ni debemos seguir siendo indiferentes. Es un tema que atañe a México y al resto de la comunidad americana; se trata de una violación sistemática a los principios de la democracia”, dijo el titular de nuestra diplomacia.

Como se trata de una dictadura bananera, el gobierno venezolano no tardó en contestar con insultos. La canciller venezolana tuiteó su rechazo a “las insólitas y serviles declaraciones del canciller de México”. Acusa a Videgaray de querer “congraciarse con sus dueños imperiales” y le dice que “traiciona al pueblo de México”. Es claro que ese gobierno criminal no tiene ni la mitad del talento que tenían los cubanos en las mejores épocas de Fidel. Los calificativos de la canciller venezolana debieron ser rechazados por la clase política nacional.

Ojalá la OEA decida tener una posición definitiva respecto de lo que sucede en Venezuela. Ojalá los actores políticos acá también tomen definiciones. Algo deben decir los precandidatos a la presidencia, los presidentes de los partidos, las cámaras legislativas. Muy probablemente ese país tenga que dejar de participar en los trabajos de la OEA como sanción.

Es momento de definiciones. El gobierno ha tomado la suya y apuesta por la libertad. Del que no sabemos nada, como de costumbre porque se esconde ante las definiciones, es de AMLO. Por ejemplo, la líder de su partido, la señora Yeidckol Polevnsky (en su momento también conocida como Citlali Ibáñez) es una decidida promotora de Nicolás Maduro y su gobierno. Considera que es un gobierno “humanista”. El año pasado asistió al festejo del aniversario de Hugo Chávez. Hace unos días advertía de “intentos golpistas” contra Maduro. Es la secretaria general de Morena. Y es que en este país, como en Venezuela, debemos saber quiénes están a favor y quiénes en contra de las libertades. De ahí la importancia de opinar sobre el caso.

Twitter: @JuanIZavala

También te puede interesar: 
El 'góber' del golf
Robó, huyó y lo pescaron
La mentira tiene permiso