Opinión

Decálogo para resolver la violencia

¿Por qué se tardó tanto el gobierno federal en anunciar una estrategia especial para restablecer el orden en el Estado de México? En parte tiene que ver con la política de “a rogar gobernadores” -si quieren ayuda ahora los gobernadores no tendrán que exigir, sino rogar casi de rodillas que les envíen ayuda. La otra razón tiene que ver con el manejo político y mediático que se le ha dado a la estrategia del “comisionado” en Michoacán. Para un gobernador pedir ayuda para controlar cuestiones de violencia y crimen organizado puede significar una pérdida importante de control e imagen.

Pedir ayuda ahora sí conlleva consecuencias. Que le pregunten al gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, ya que por cada éxito que tenga este operativo se subraya la debilidad e incapacidad del gobierno estatal.

¿Será que esto es lo que quiere esconder el gobierno federal? Las debilidades de Eruviel Ávila.

Los titulares en la prensa nacional en las últimas semanas son absolutamente devastadores. Según estos reportajes, el Estado de México es, hoy por hoy la entidad federativa más violenta del país. Y aunque algunos argumentarán que el golpeteo de los últimos meses en contra del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, tiene un trasfondo político, me parece que situación es otra: la realidad alcanzó al gobierno federal y estatal, ya que la situación de violencia en el Estado de México simple y llanamente ya no se puede esconder. Tan solo en el período enero-febrero de este año se registraron 374 homicidios dolosos -igualando las cifras de homicidios del estado de Sinaloa en el 2010, en el que el promedio diario de asesinatos era seis al día.

Toda esta ola de violencia que los mexiquenses padecen desde hace algunos meses, se atribuye a que se está llevando a cabo una guerra por territorio, donde los principales cárteles se disputan el control. Los Zetas, La Familia Michoacana, El Cartel del Golfo, Los Caballeros Templarios y hasta el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Además, hay que destacar que de 2005 a la fecha, mil 500 mujeres han sido asesinadas con exceso de violencia -según cifras del Observatorio Nacional Ciudadano del Feminicidio-, así que el Estado de México continúa siendo el número uno en feminicidios del país en sus formas más crueles.

Feminicidios que ocurrieron cuando era gobernador Enrique Peña Nieto.

Después de meses -y en algunos casos años como con los feminicidios- de soportar la violencia en sus más funestas presentaciones como violaciones, homicidio, robo y extorsión, el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, le hace la petición al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de implementar una estrategia contra el crimen que azota al estado y se enfocará principalmente en Netzahualcóyotl, Chimalhuacán, La Paz, Ecatepec, Chalco, Tlalnepantla, Naucalpan y Huixquilucan.

Osorio Chong detalló que esta estrategia que inició el sábado pasado permanecerá todo el sexenio y está enfocado a frenar los delitos de alto impacto, principalmente robo, extorsión y secuestro. No se nombró un comisionado para el Estado de México, ya que esto seguramente fortalecería aún más la imagen de un gobernador incapaz y débil. Se nombró a un nuevo secretario de Seguridad Ciudadana, Damián Canales, afín al secretario de Gobernación, y ya anunciaron que se incrementará la presencia de elementos del Ejército, Marina, Policía Federal y Procuraduría General de la República (PGR). Seguramente veremos además la depuración de las policías del estado y municipales.

De nuevo quiero compartir los pasos para resolver la ola de violencia que enfrenta un país, una entidad o un municipio. Se requiere: 1. Voluntad política. 2. Detener la corrupción y castigar a los corruptos. 3. Asegurar los recursos necesarios. 4. Tener un plan de acción con pasos a corto, mediano y largo plazo. 5. No tolerar la falta de cooperación y colaboración entre funcionarios y ramas del poder. 6. Exigir resultados, de lo contrario que renuncien. 7. Asegurar un marco jurídico que permita a las autoridades enfrentar a las organizaciones más peligrosas del planeta. 8. Tener absoluta claridad que exigir a la federación y a la comunidad internacional. 9. Trabajar con la sociedad civil, no grillar. 10. Ejercer un liderazgo extraordinario ante una crisis extraordinaria.

Muchos de ustedes leerán esta simple lista y pensarán lo mismo que yo: Sí, es mucho pedir a los gobernadores.