Opinión

¿Debería haber otro recorte del gasto público?

 
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ME. ¿Debería haber otro recorte del gasto público?

La semana pasada el Banco de México, a través de su comunicado de política monetaria, y luego en voz de su gobernador, señaló la necesidad de un ajuste al gasto público para absorber el choque derivado de la caída de los precios del petróleo.

Sin embargo, en entrevista con quien esto escribe, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, señaló en Davos hace un par de semanas que por lo pronto no se prevé un nuevo recorte, luego de que ya se efectuó uno el año pasado, pero con efectos para éste. Van algunas interrogantes para ubicar esta discusión.

1.– ¿Cuánto dinero podría dejar de entrar en las arcas públicas por la caída de los precios del petróleo?

Hay un doble efecto de la caída de los precios del crudo. Por un lado, hay una pérdida de ingresos petroleros derivada de los menores precios de exportación, pero por el otro, hay un ingreso adicional por concepto del IEPS a las gasolinas, derivado del diferencial entre el precio al que se compra la gasolina en el extranjero y el precio al que se vende en México.

El año pasado la pérdida de ingresos petroleros del sector público fue de 354 mil millones de pesos respecto a lo programado. Pero la captación adicional del IEPS aplicado a las gasolinas fue 189 mil 769 millones de pesos. Es decir, la pérdida neta de ingresos fue de 164 mil millones de pesos.

Este año, sin embargo, el Presupuesto se construyó con un IEPS a las gasolinas sustancialmente mayor al presupuestado el año pasado (209 mil millones de pesos contra los 30 mil de 2015) y por otra parte el precio en pesos de la gasolina importada se ha incrementado, de modo que el efecto compensatorio de un IEPS superior al previsto será mucho menor.

La pérdida de ingresos por exportación de crudo bien podría alcanzar el 35 por ciento respecto a lo anticipado, y ser del orden de 170 mil millones de pesos y el efecto de mitigación del IEPS adicional quizá sea sólo de algunas decenas de miles de millones.

2.– ¿Se podrán compensar estas pérdidas con las coberturas?

Una parte de esta pérdida, quizás del orden de 90 mil millones de pesos en términos netos, podría ser compensada por los ingresos extraordinarios que obtendrá el gobierno federal cuando se realicen las coberturas petroleras. Por esa razón es que, en sentido estricto, el margen de maniobra que tienen las finanzas públicas es mayor de lo que aparentemente existe pese a la caída del precio del crudo.

3.– ¿Por qué la insistencia en el recorte del gasto?

En unas cuantas semanas se conocerán los resultados financieros de Pemex para 2015 y es de preverse que las pérdidas netas sean las mayores de la historia.

Será necesaria una inyección de capital si no se quiere que el costo de la deuda de la petrolera se incremente, Pero para que esa inyección de recursos no implique poner dinero bueno al malo, es necesario que baje el gasto de Pemex.

En 2015 apenas se redujo en 7.2 por ciento en términos nominales respecto a lo programado. Para ajustarse al entorno, la empresa requiere un ajuste mucho mayor. De allí el señalamiento de Banxico y la presión de Hacienda a Pemex.

Twitter: @E_Q_

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