Opinión

¿De qué nos sirven 50?

   
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Manuel Mon (Cuartoscuro)

En un país que lleva más de una década en la lucha contra el narcotráfico, donde miles de mexicanos han perdido la vida, se ha olvidado un tema que tendría que ser el primer paso: la prevención contra las adicciones.

Mientras tenemos (y mantenemos) a miles de soldados y policías ‘persiguiendo’ narcomenudistas y capos del crimen organizado, el grupo de personas que están trabajando para cuidar a niños, jóvenes y adultos para que no caigan en adicciones, se reduce a 50 seres humanos. Sí, leyeron bien, 50 personas intentando que 125 millones de mexicanos no caigan en las redes de las drogas y el alcohol.

Ayer, en entrevista en W Radio, Manuel Mondragón y Kalb, titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic) revelaba un panorama alarmante: la asignación de presupuesto de un tema fundamental y que el gobierno presume como prioritario, sólo le permite tener a 50 personas encargadas de la política pública de prevención en contra de las adicciones.

“¿Sabe usted cuántos somos en Conadic? Tenemos 340 unidades en la República, que no las considero porque son unidades para atender personas de consulta externa, el caso del Conadic, como el órgano que aplica el plan de prevención, somos 50 personas en la República Mexicana”, dijo para argumentar el aumento de consumo en jóvenes, dato que reveló la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol, y Tabaco 2016.

Esta encuesta mostró que en México los adolescentes entre 12 y 17 años que usaron por primera vez una droga ilegal crecieron en porcentaje de 2.9 en 2011 a 6.12 en 2016. Casi tres veces más.

El consumo de alcohol en este grupo de población, que según la ley tendría acceso restringido pues no se les vende a menores de edad, también duplicaron en número al pasar de 4.3 por ciento en 2011 a 8.3 por ciento en 2016.

Si pensamos que sólo 50 personas tienen que dividirse para ir a cada rincón del país a buscar promover políticas de prevención, los porcentajes se explican solos. “¿Cuál sería el ideal de personas, de presupuesto que debería tener esta Comisión Nacional de Adicciones? ¿Se lo ha pedido a alguien?”, cuestioné al funcionario y su respuesta refleja las prioridades de gobiernos que reaccionan y no planean.

“El problema no es de México, el problema es de todos lados, lo he escuchado de mis compañeros de otros países; la inversión que se está dando para combatir el consumo es de… vamos a ponerlo en un ejemplo comparativo, es de una unidad y para combatir la oferta de es de 20, 30, 100 unidades.

“Hay una desproporción enorme que no debiera existir entre los programas de prevención, de atención, de investigación, etcétera, contra la inversión que se da para combatir la oferta”, responde, ya como una petición reiterada a un gobierno que dice que se preocupa, pero que lo mantiene como promesa política sin resultados.

Y el comparativo lo hace un funcionario que ha estado en ambos lados de la trinchera, pues Mondragón y Kalb también ha sido comisionado de Seguridad Pública.

“He estado en las dos partes y sí creo que en el campo de la prevención, en el campo médico propiamente de la salud, estamos bajos y esto lo he comentado con el señor secretario y está preocupado y ocupado, pero pues… no ha mejorado el presupuesto, lo tengo que decir como va y ni modo, con lo que tenemos hay que trabajar”, subraya.

Así las prioridades de gobiernos que actúan ‘después del niño ahogado’, porque en México se ha preferido reparar carreteras nuevas, luego de socavones y perseguir narcomenudistas, en lugar de cuidar a los jóvenes antes de caer en la tentación de las drogas.

Twitter: @jrisco

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