Opinión

De PISA y la reforma

 
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Enseñanza. (Cuartoscuro/Archivo)

Los resultados que la prueba PISA de la OCDE arrojó en días recientes sobre nuestro sistema educativo no hacen sino comprobar el grave estancamiento del sistema nacional de educación. Cuando el puntaje obtenido entre el 2000 y 2015 es prácticamente el mismo en comprensión lectora, en matemáticas o en ciencias, se observa con claridad el daño de Elba Esther, del SNTE, la CNTE y todas las instancias intermedias y temporales. Tanto Fox como Calderón fueron indulgentes con Elba Esther. No sólo le permitieron excesos y abusos sino que le entregaron el control parcial de la Secretaría. Que nadie venga hoy a decir que se tomaron medidas para corregir el pésimo resultado de nuestra educación.

Este gobierno tomó otro camino, impulsó una reforma que apenas arranca y encarceló a la maestra Gordillo más por razones de rebeldía política que por transformar a la educación. El trabajo de Chuayffet los primeros dos años fue irrelevante. Mientras que Aurelio Nuño hace lo posible para implementar una reforma que enfrenta aún enormes resistencias.

Para desgracia de México y de nuestros jóvenes, la CNTE representa el peor ejemplo del sindicalismo latinoamericano, el retardatario, el patrimonial, el que rechaza al cambio de forma sistemática, que el bloquea, destruye, delinque y la autoridad –casi toda– tolera con torpeza. El nuevo gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, en aras de construir bases primarias para una gobernabilidad que se antoja difícil, tuvo su primer encuentro formal el día de ayer en el que establecieron sus primeros compromisos: en esencia, yo (CNTE) cumplo con el calendario, no bloqueo escuelas ni plazas, y tú (gobernador Murat) sigues entregando cantidades brutales de dinero, bajo la esmerada figura de la regularización de plazas, salarios y sueldos pendientes.

¿Qué quiere decir de fondo este inicial acuerdo?, cuyo único mérito, por cierto, reside en el esfuerzo por transparentar el diálogo ante la ciudadanía. No sé si nos digan todo, seguramente no, pero por lo menos nos muestran el acuerdo y existe registro del encuentro. Ni Gabino, ni Ulises, ni Murat el viejo, anunciaron jamás sus encuentros y compromisos.

Pero de fondo el esquema es el mismo: la extorsión. La CNTE sigue ejerciendo control sobre cerca de 80 mil plazas docentes en Oaxaca, y no quiere ver disminuido su poder y su presencia. Necesita garantizar plazas, asegurar recursos, aumentar dineros para movilización y presión.

El joven gobernador parece ceder a la primera a las exigencias de la Coordinadora. Mal inicio.

Los resultados de PISA son un elocuente recordatorio de que en 15 años el sistema educativo mexicano no ha avanzado, no se ha diversificado, modernizado, adoptado tecnología, abrazado el cambio.

Seguimos atrapados en salones de filitas, con maestros sabios que se ubican al centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Muchas lecciones nos han dado países como Finlandia, Singapur, Alemania, Corea del Sur, etcétera, que se han aventurado a procesos de transformación de fondo de la escuela, del perfil y del rol del docente, de los contenidos pero, sobre todo, de las prácticas pedagógicas. En México seguimos esclavizados por esta visión sindical del siglo pasado, donde el maestro es el eje, cuando la pedagogía del siglo XXI desplaza la enseñanza a un segundo término para poner el énfasis en el aprendizaje. Lo verdaderamente relevante es qué aprenden, cómo lo aprenden y qué son capaces de hacer con lo que aprenden. El maestro deja de ser el transmisor del conocimiento, para construir una figura más tutorial, de asesor, de impulsor de la investigación, de orientador.

PISA es un ofensivo recordatorio de que en 15 años no hemos hecho nada verdaderamente significativo ni transformador.

La RIEMS (Reforma Integral de Educación Media Superior) impulsada con talento por la SEP de Josefina y de Miguel Székely, que derivó en la RIEB (Reforma Integral de Educación Básica) planteaba ya con visión la ruta del cambio. Fue frenada por la presión política de Elba Esther y las concesiones otorgadas por el gobierno. “No le muevan” era la consigna del SNTE y de una CNTE controlada, siempre presente y útil por si había necesidad de radicalizar las posturas.

Lo cierto es que el mundo no espera. La diversidad de carreras y competencias, la transformación tecnológica de la sociedad obliga al cambio. Podemos seguir con escuelitas vasconcelistas de 1930, pero el tiempo no se detiene como los maestros sindicalizados parecieran pretender. O preparamos a generaciones de cambio, con habilidades diferenciadas, creadores y constructores de conocimiento, con la tecnología en la mano como poderosa herramienta de aprendizaje y transformación, o estaremos condenados a generaciones de mano de obra barata, incapaces de elevar cadenas de valor, creación y generación de conocimiento.

La reforma no puede detenerse ni para un respiro, debe avanzar y redoblar esfuerzos para ampliar su implementación y acelerar la formación docente. Nuevos maestros para una nueva educación, mejor preparados, evaluados, capacitados. Ellos quieren, la mayoría tiene un auténtico y profundo compromiso.

No podemos permitir que ningún grupo magisterial ni político detenga, obstruya o impida el avance de la reforma. Es ahora o nunca.

Twitter: @LKourchenko

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