Opinión

De cabildeo y política

 
1
 

 

Sofío Ramírez y el dirigente perredista Carlos Navarrete. (Cortesía PRD)

Inician las campañas locales en el Distrito Federal, motivo por el cual dejaré de escribir la columna durante seis semanas, pues competiré por el distrito XXX de Coyoacán, en la zona de Culhuacanes. Quiero hacer una reflexión para las mujeres. Desde el siglo XVIII empezó la discusión sobre nuestros derechos políticos, durante el siglo XIX las mujeres que se incorporaron al trabajo fabril en la Revolución Industrial exigieron salarios iguales a trabajo igual, se intensificó el movimiento feminista para lograr derechos fundamentales y libertades.

Dejar de ser moneda de cambio en matrimonios por conveniencia, tener acceso a la propiedad y a la herencia, al empleo, al salario igual, a la seguridad social y a la educación, a libertades fundamentales, fueron luchas que tomaron siglos para las mujeres. Dar el voto a las mujeres siguió siendo polémico en México hasta que en 1953 se logró por fin este derecho. Hoy, tras la lucha por la igualdad que busca cerrar las brechas que la cultura paternalista creó entre hombres y mujeres, se ha logrado la utilización de cuotas de género en políticas públicas y tenemos la mitad de las candidatas mujeres en la mayoría de las contiendas.

Como siempre, hay resistencias pese al mandato constitucional. Mientras en Baja California Sur, Morelos, Guerrero y Querétaro el fallo en Tribunales fue a favor de la paridad. En Nuevo León y Sonora no sucedió lo mismo. En Nuevo León la Sala Regional reconoció el derecho de las mujeres al 50 % de candidaturas a Presidencias Municipales, pero dijo será hasta el 2018, porque sostienen los magistrados, ya arrancaron las campañas y ya han candidatos cuyos derechos se verían lesionados. Asegura se debió impugnar desde diciembre los lineamientos del Consejo Electoral Estatal por no considerar la igualdad para el registro de candidaturas. O sea, se viola un principio por lineamientos mal elaborados-la ley si es clara- y se mantiene una decisión de origen viciada. ¡Vaya argumento! Desde luego las mujeres y asociaciones impugnarán y se llegará a la Sala Superior del Tribunal Federal Electoral. En Sonora las cosas son similares, por aspectos formales se rechazó la paridad.

Se avecina pues una decisión importante del Poder Judicial para definir los alcances e implicaciones de las cuotas de género. Las mujeres que se han atrevido a pelear sus derechos en Tribunales son señaladas por sus partidos como poco solidarias, liosas, argüenderas, traidoras y mil calificativos. A muchas se les ha pedido renunciar a puestos directivos partidistas, o bien, se les ha excluido de las postulaciones.

Esto sucede en el DF, en Morelos, en Guerrero, y otras entidades donde dirigencias piden a las quejosas no alzar la voz, no hacer olas, no exigir derechos, y las castigan con la marginación. Ante esta situación Mujeres en Plural, que agrupa a diversas luchadoras de diversos partidos, organizaciones no gubernamentales, investigadoras y profesoras, decidieron hacer un llamado a las dirigencias partidistas para que se ponga un alto al acoso y la violencia contra las mujeres que exigen sus derechos.

El primero en recibirnos fue Carlos Navarrete, PRD, quien aseguró tomará las medidas internas en su partido para acatar las resoluciones del Tribunales, e hizo una reflexión, hay muchos derechos consagrados en la constitución que no se cumplen. La igualdad sustantiva entre hombres y mujeres ya es una realidad jurídica que va perfeccionándose, ha registrado grandes logros. Pero se requiere de un esfuerzo sostenido de las mujeres y sus organizaciones para mantener el avance, que implica en realidad aceptar un cambio en los roles sociales de hombres y mujeres, que no es fácil concretar en la realidad. Hay quienes ven esta lucha con solidaridad, hay quienes se van resignando y otros francamente enojados frente a las cuotas.

Habremos de seguir la lucha con las compañeras de los estados y de los partidos por lograr concretar en la práctica la igualdad sustantiva y cerrar las brechas patriarcales que sometieron los derechos de las mujeres por siglos. Por eso voy a la contienda, a buscar espacios para mejorar leyes y políticas públicas a favor de las mujeres y los niños, con el apoyo de muchos hombres.

Por eso invito a las mujeres a reflexionar y a participar en nuestra vida pública. Tras tantas luchas, no podemos simplemente abstenernos. Cierto, hay desilusión por la democracia representativa en México y el mundo. Pero por el momento, no hay una mejor alternativa para zanjar diferencias y constituir gobiernos. Lo que se requiere es dignificar la política. Y en eso pienso aplicarme.

También te puede interesar

De cabildeo y política

De cabildeo y política

De cabildeo y política