Opinión

De cabildeo y política

19 enero 2017 5:0
 
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Videgaray

No hay plazo que no se cumpla. Mañana rendirá protesta como Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Iniciará una nueva etapa de la relación de esta potencia con el mundo. Si no hay quien corrija su ignorancia, Donald Trump puede en breve lapso poner al mundo al borde de guerra comercial, provocar confrontaciones internas y desequilibrios en la geopolítica mundial. Al menos eso apunta en su cuenta de twitter, nuevo estilo de gobierno.

Entretanto la reunión anual de Davos, Suiza, prepara la defensa de la globalización y China se suma a este foro, que se centra en “liderazgo receptivo y responsable” clara alusión a Trump. Buscan respuestas a quienes han quedado marginados de los beneficios del capitalismo globalizado. Es la primera vez que el Presidente de China, Xi Jinping acude. Pretende posicionar a China como líder de un mundo abierto, frente al aislacionismo norteamericano y al Brexit de Gran Bretaña.

La abolición del Obamacare ha generado protestas en California y se extiende al país, pese a que Trump asegura presentará una alternativa.

En Chicago las mujeres protestan por posibles sanciones al aborto legal y sus derechos reproductivos. Miles marcharán en Washington para protestar. La construcción del muro con México enfrenta restricciones ambientales y financieras que ya el equipo presidencial se apresta a combatir.

Las expresiones de Trump contra refugiados a los que califica de terroristas y sus críticas a Merker han unificado a los líderes europeos.

Defienden la OTAN y el acuerdo con Irán en aspectos nucleares. El pronóstico de que el Brexit será exitoso y que otros países seguirán el ejemplo ha sido criticado por los países europeos que señalan su destino es propio. Theresa May en su discurso este martes aseguró su salida de la Unión Europea.

May estableció 12 prioridades que guiarán el Brexit, señaló la salida será total, para recuperar el manejo de sus fronteras, las corrientes migratorias y comerciales, no buscará un acuerdo transitorio, sino un nuevo acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. Señaló que si se toman medidas punitivas contra Gran Bretaña por su salida, tomaría medidas para convertirse en paraíso fiscal para atraer empresas e inversiones. Indicó que el proceso se someterá a la aprobación del Parlamento. Sin embargo, se distanció de Trump al señalar que un fracaso de la Unión Europea no es favorable para los intereses británicos.

En México no queda más que esperar a que se concreten las acciones del nuevo gobierno para poder determinar lo conducente. La confrontación no es el camino. Es necesario que el diálogo ponga el peso de la relación bilateral en su exacta dimensión. Será un largo camino que parte de los desencuentros y que sin duda mantendrá diferencias. Pero al final, lo importante son los puntos de coincidencia que Videgaray pueda establecer, más allá de prejuicios. Mañana conoceremos si Trump propondrá a la aprobación del Congreso un impuesto de ajuste fronterizo que castigue deducibilidad de importaciones, que afectaría nuestro comercio. Pero también el de otras naciones, por lo cual podría ser motivo de querella ante la OMC, la cual puede llevar años en resolverse, pero podría desatar guerras comerciales.

Para Guajardo, SE, un impuesto de este tipo es violatorio de la OMC porque representa una tasa indirecta a todas las importaciones de Estados Unidos, lo que afectaría cadenas globales. En sus estudios Bank of América coincide con este criterio. El impuesto afectaría a México, China, Alemania y Unión Europea, es decir al mundo entero.

Economistas señalan que la apreciación del dólar y la baja de tasas pueden impedir que los costos de la no deducibilidad de importaciones se reflejen en el precio de los productos, pero se requeriría de un gran margen, cercano al 25%.

Desde luego, otros países, en tanto se da la disputa en paneles de la OMC, pueden a su vez imponer impuestos a las importaciones norteamericanas, con lo cual estamos ya en una guerra comercial, antesala de nuevos conflictos, como el que China amenazó ante el discurso americano. Si la OTAN pierde vigencia, Rusia puede seguir su expansión. Y desde luego se afectará la geopolítica, con China y Corea del Norte presionando también, frente a unos Estados Unidos replegados. Carlos Slim tiene razón, son los americanos quienes deben preocuparse, al resto del mundo le tocará ocuparse de lidiar con estas nuevas condiciones. Viernes negro.

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