Opinión

De cabildeo y política

29 diciembre 2016 5:0
 
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ME. ¿Por qué importa el TLCAN?

Este año marcó el arranque hacia la sucesión presidencial del 2018 en México. En año inició con la recaptura de Joaquín “El Chapo” Guzmán. La ONU declaró alerta mundial por el virus del zika. Aquí se acompañó con el chikungunya. Barack Obama visitó Cuba en marzo como medida de acercamiento con el pueblo cubano víctima del bloqueo económico. La crisis política en Venezuela se agudizó este año. En mayo el Senado brasileño suspendió a Dilma Rousseff de su cargo como Presidenta para que asumiera su defensa en juicio político que culminaría con su destitución.

En junio se celebraron elecciones en 14 entidades en México y el PRI sufrió una de sus más importantes derrotas electorales, que lo debilitó hacia la sucesión presidencial del 2018. Las encuestas que auguraban el triunfo para el tricolor en al menos 9 entidades no reflejaron lo que sería el resultado. Se posicionó el PAN como el partido más competitivo y Morena adquirió una presencia importante en las preferencias electorales. A partir de ese momento cambió la correlación de fuerzas entre los partidos políticos, el más afectado, pese a sus alianzas, es el PRD, seguido del PRI. El Presidente Peña reencauzó su estrategia política partidista y de comunicación, hacia su Informe de Gobierno y el cierre del año.

Ese mismo mes de junio en Reino Unido ganó la votación la propuesta de salir de la Unión Europea. Escocia rechazó resultado e incluso propuso su separación. El mundo quedó en shock, renunció el Primer Ministro Cameron e se iniciaron preparativos para salida, ante la presión de Francia y Alemania, fuertemente contrariados. Los atentados del Estado Islámico no cesaron en todo el mundo, cada mes se registró algún hecho relevante.

En julio se produjo un golpe militar en Turquía, que finalmente se controló por el gobierno turco. Asumió en Perú la presidencia Pablo Kuczynski. El Papa Francisco visitó Cracovia. Entre fuertes medidas de seguridad iniciaron los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. La delegación mexicana no logró cumplir expectativas, afloró el conflicto entre la CONADE y las Federaciones. Ese mismo mes el gobierno de Colombia y las FARC firmaron el primer acuerdo de paz, que ratificaron en septiembre en Cartagena. Posteriormente en octubre, dicho acuerdo fue rechazado en plebiscito. Juan Manuel Santos es galardonado con el Nobel de la Paz y para sorpresa de muchos Bob Dylan obtuvo el Nobel de Literatura. Ese mismo mes Mariano Rajoy juró como Presidente de Gobierno en España tras acuerdos políticos entre los partidos, para evitar nuevas elecciones.

En noviembre ganó Donald Trump la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica ante la incredulidad de demócratas y republicanos, que pensaban Hillary Clinton saldría victoriosa. Se inició una nueva etapa en la relación de EEUU con el mundo, en la cual México se ubica en la primera trinchera de los ataques, amenazan deportaciones y cese del TLCAN. Trump elige un gabinete altamente conservador, xenofóbico y antiglobalizador. Obama culpó a Rusia de filtrar correos para perjudicar a Clinton y ésta se quejó también del papel que jugó el FBI en su contra. En diciembre el Colegio Electoral declaró oficialmente vencedor a Trump.

Berlín fue el blanco de nuevo atentado terrorista, que siguió el mismo patrón del acontecido en Niza, Francia, donde un camión embistió a la multitud en mercado navideño. ISIS se adjudicó el atentado. El gobierno sirio, con el apoyo ruso, anunció que la ciudad de Alepo quedó bajo su control. Concluyeron cuatro años de lucha, la oposición al régimen quedó aniquilada, lo que implicó una derrota para el mundo occidental.

El 2016 se despide dejándonos varias sorpresas, el Brexit, el NO a la paz suscrita en Colombia, el triunfo de Donald Trump, el crecimiento de la derecha conservadora en Europa, que hoy critica duramente a Ángela Merkel. Ante la primera crisis económica del siglo XXI, hoy las ventajas de la globalización son cuestionadas. Falló la regulación. Fallaron las encuestas. Paradójicamente la democracia abre la puerta a retrocesos en libertades y en igualdad. Personajes anti sistémicos y propuestas populistas, que plantean una fácil solución, sin evaluar costos reales, parecen el sello de un 2016 difícil de olvidar. Termina un ciclo e inicia una nueva época aún por definirse. Pese a todo, celebremos con optimismo la llegada del 2017. Les deseo un Año Nuevo pleno de realizaciones.

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