Opinión

Cuatro puntos clave en el discurso de Banxico

Sin haber sido un evento relevante para los mercados, el contenido de la minuta de la más reciente reunión de Banco de México (25 de abril) nos permite volver a ubicarnos en la cartografía de opciones de política monetaria. En este sentido, optaría por subrayar cuatro grandes ideas.

Optimismo con el crecimiento económico local. Si bien la brecha de producto (diferencia entre la trayectoria observada de avance económico y su potencial) se mantiene en terreno negativo y los riesgos continúan sesgados hacia negativo, el banco central parece guardar una visión constructiva para los siguientes meses.

Tal espíritu positivo no sólo parece sustentado en la dinámica de la demanda externa, sino también en aquellos de la demanda interna. Reconoce que el balance de riesgos sobre la actividad ha mejorado y la mayoría de los miembros de la Junta anticipa que la recuperación económica continuará durante los meses próximos.

Escenario constructivo de normalización de la Fed. El Banco de México reconoce que podrían presentarse nuevos episodios de incertidumbre financiera. No obstante, subraya que la Fed ha realizado un esfuerzo adicional para mejorar su comunicación y, por esto mismo, la Junta de Gobierno de Banxico espera un gradual y predecible proceso de normalización en EUA.

Adicionalmente, alguno de sus miembros subraya la importancia de un bajo traspaso de las variaciones del tipo de cambio a la inflación local en el contexto del proceso de normalización de la Fed. Lo anterior contribuiría a acotar los riesgos inflacionarios.

Tenemos un nuevo repunte en inflación en puerta. Si bien sólo uno de los miembros de la Junta de Gobierno mencionó tal perspectiva en la reunión reciente, el banco central ya la ha tenido contemplada desde meses atrás.

En particular, en el informe trimestral de inflación correspondiente al cuarto trimestre del 2013 se mencionó que “en el segundo semestre, derivado del efecto aritmético de una baja base de comparación aunado a la volatilidad del componente no subyacente, la inflación general podría ubicarse en algunos meses por encima de 4 por ciento, aunque se prevé que cierre el año dentro del intervalo de variabilidad de más o menos un punto porcentual alrededor del objetivo de 3 por ciento”.

En el caso de la mención de un miembro de la Junta en la reunión reciente, éste se refirió a un repunte hacia un nivel “muy cerca del límite superior del intervalo de variabilidad” (3%+ / -1%); en contraste con el informe trimestral que hablaba de un nivel superior al 4 por ciento.

Legislación secundaria y sus implicaciones para el crecimiento. La mayoría de los miembros de la Junta señalaron como riesgo adicional para la actividad económica local la posibilidad de que la legislación secundaria asociada a las reformas aprobadas “no respalde su esencia o que la implementación no sea la adecuada”.

Así, mi lectura es que nos encontramos ante un banco central que ha visto pasar un reciente choque inflacionario que no dejó indicios de contaminación, con una actividad que muestra holgura pero con prospectos de recuperación sostenida en los siguientes meses. Este contexto debería presentarse en forma de una brecha de producto mucho más estrecha el próximo año y mejorando, una inflación dentro del intervalo de variabilidad.

Lo anterior permitiría tener margen de maniobra para que el año próximo el banco central local conduzca su propio proceso de regularización de su tasa de política (alzas), al tiempo que la Fed emprende la normalización de la suya. Sin duda, el bajo traspaso del tipo de cambio a la inflación podría ayudar a que el proceso de alzas en la tasa de fondeo sea gradual.

*Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

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