Opinión

Cuatro pasos para superar el fracaso

  
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Cuatro pasos para superar el fracaso.
Envíale tu pregunta a Richard Branson

Pregunta: Soy un emprendedor que fracasó recientemente. Renuncié a mi empleo oficial y trabajé durante dos años tratando de que mi idea rindiera frutos, pero mi producto nunca llegó al público. Sé que el fracaso es parte del proceso, pero no tengo otra idea por el momento y necesito llevar comida a la mesa.

El problema es que, ahora que he dado una probadita al espíritu emprendedor, estoy teniendo problemas para regresar a otro empleo donde esté ayudando a cumplir la visión de alguien más.

¿Qué consejo tiene para alguien que ha fracasado, pero que quiere regresar a intentarlo de nuevo?

William Harvey, Estados Unidos.

No desconozco el fracaso; muchas cosas me han salido mal en los últimos 40 años en los negocios

Respuesta: Pienso que tu determinación para levantarte y recuperarte es bastante admirable; deberías estar orgulloso de esa actitud. No es fácil, pero si estás pensando en tu siguiente paso, ya estás encaminado en la dirección correcta.

Y tienes razón: el fracaso es una parte inevitable (y esencial, creo) del emprendimiento. No desconozco el fracaso; muchas cosas me han salido mal en los últimos 40 años en los negocios. Pero he tenido éxito porque no he permitido que las decepciones me detengan; y tú tampoco deberías hacerlo.

¡Sin embargo, antes de que empieces una nueva aventura, es importante que mires atrás y determines qué salió mal con tu primer negocio. Después de todo, no deberías regresar a tu auto después de un accidente sin revisarlo primero.

Con eso en mente, te comparto cuatro pasos para aceptar el fracaso y avanzar hacia el éxito:

1. NO TE DESANIMES
El fracaso puede ser emocionalmente agobiante. Como emprendedor, dedicaste mucho tiempo, esfuerzo y dinero a tu negocio; verlo fracasar es desalentador. Pero en vez de permitir que tus emociones te controlen, da un paso atrás y recuerda que no eres el primer emprendedor que ha fracasado, y no serás el último. Muchos empresarios brillantes han fracasado numerosas veces. Personas como Reid Hoffman, James Dyson, Vera Wang y Arianna Huffington experimentaron el fracaso antes de volverse exitosos. Así que, no permitas que la adversidad te desaliente; en vez de ello, dedica tu energía a enfocarte en el futuro.

2. TÓMATE TIEMPO PARA ANALIZAR
Cuando un negocio sale mal, es importante que te tomes tiempo para determinar qué sucedió. ¿Tu producto no funcionó adecuadamente?

¿Tu mercadotecnia no fue la adecuada? ¿Tu servicio no satisfizo las necesidades de tus clientes?

Pasa tiempo con personas que estuvieron involucradas con tu empresa emergente y analicen objetivamente el problema. Este no es un momento para señalarse con dedos acusadores o asignar culpas, es momento para reflexionar y reunir datos.

En mi caso, el momento en que más notablemente nos equivocamos en Virgin fue cuando lanzamos Virgin Cola hace años. Orgullosamente declaramos una guerra contra Coca-Cola conduciendo un tanque de guerra por la Ciudad de Nueva York y aplastando una pared de latas de Coca-Cola. ¡Este fue posiblemente uno de los mayores errores que hayamos cometido!

Coca-Cola era (y sigue siendo) una compañía enorme y bien establecida con presupuestos a la par. Cuando empezamos nuestro negocio de refrescos, Coca-Cola incrementó su presupuesto de mercadotecnia y ejerció presión sobre los distribuidores para que no trabajaran con nosotros. Si hubiéramos previsto que esto sucedería, habríamos adoptado un enfoque diferente.

Después del análisis posterior, determinamos que estábamos tristemente mal preparados para la respuesta de Coca-Cola. Lo más importante, rompimos nuestra regla número uno al entrar en el mercado de los refrescos en primer lugar: se supone que Virgin sólo entra en nuevas industrias cuando puede ofrecer a los consumidores algo distinto de lo que ya existe. No había oportunidad para hacer eso en la industria de los refrescos, porque los consumidores ya tenían un producto que les gustaba a un precio que estaban dispuestos a pagar.

3. PLANEA CUIDADOSAMENTE
Una vez que hayas definido dónde salieron mal las cosas en tu empresa emergente, decide qué harás diferente la próxima vez. Podrías plantear un enfoque totalmente nuevo o podrías decidir incorporar a personas diferentes para que ayuden en áreas en las cuales no eres un experto.

Cualquiera que sea el enfoque que adoptes, asegúrate de que te tomas tu tiempo para bosquejar algunas ideas y comunicarlas a algunas personas en quienes confíes en busca de retroalimentación.

4. NO DEJES QUE EL MIEDO TE DETENGA
Sentirse deprimido por una empresa fracasada es normal y natural. Pero deberías asegurarte de que la inquietud por futuros fracasos no te desaliente. Acepta el temor, aprende de él y sigue adelante con tu próxima aventura empresarial con valor y el conocimiento de que, si no alcanzas el éxito, tendrás la voluntad para hacerlo de nuevo y enfrentar el próximo desafío.

Como dice mi hijo, Sam: “Si estás aprendiendo de tus errores, entonces realmente nunca fracasas; simplemente estás en un camino constante hacia el éxito”. ¡Buena suerte!

​Twitter: @richardbranson

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