Opinión

¿Cuánto debe preocupar China?

 
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ME. ¿Cuánto debe preocupar China?

¿Cuánto debemos preocuparnos por la devaluación de la moneda china y sus secuelas?

Aunque no es para causar pánico, tampoco es para pasarla de largo. Veamos.

China es el principal competidor de México en el mercado norteamericano.

Veamos algunas cifras.

En el año 2000, Estados Unidos importaba de México 11.1 por ciento del total de sus compras al exterior y de China 8.1 por ciento.

En 2008, antes de la crisis, la proporción de los productos provenientes de México había bajado a 10.3 por ciento y la de China había saltado a 15.8 por ciento.

Para el año pasado, México habría logrado recuperar parte de lo perdido y llegó al 12.7 por ciento, pero China no dejó de avanzar y alcanzó el 19.7 por ciento.

Pero este año las cosas ya fueron diferentes. Las exportaciones totales de China cayeron 7.3 por ciento respecto al mismo periodo de 2014. Las de México también cayeron, pero a una menor tasa, de 2.1 por ciento para el primer semestre del año.

Hasta ahora, la depreciación del yuan ha sido de 4.2 por ciento en el año mientras que la del peso mexicano es de 11.1 por ciento.

Sin embargo, nadie sabe hasta dónde podría devaluar China. A diferencia de los regímenes cambiarios de mercado, como el que tenemos en México, los chinos deciden cuál es su paridad frente al dólar. Hoy es una incógnita hasta dónde quieren llegar.

Tampoco está claro en cuánto crecerían las exportaciones de China por efecto de una moneda más débil. Sin embargo, lo que sí es un hecho es que en términos de dólares se habrán de abaratar y como sucede casi siempre, incrementarán su competitividad.

Pero, lo que detona la devaluación del yuan no es sólo el riesgo de que los chinos nos quiten mercado tanto en Estados Unidos como en nuestro propio país, sino lo que suscita en los mercados internacionales.

La decisión de devaluar confirma los temores de que se está desinflando el crecimiento de China.

Y aunque todavía existe la creencia de que hay manera de conseguir un aterrizaje suave, crecen los temores de que el freno pudiera ser más severo.

En cualquiera de los dos casos, un panorama en el que los chinos generan un menor demanda de materias primas implica una tendencia a la baja de largo plazo para los precios de las materias primas, entre ellos el petróleo.

Hace algunos días le comentábamos en este espacio que el gobierno no debe imaginar que la pérdida neta (descontando el efecto positivo del IEPS) de ingresos petroleros es un fenómeno temporal, que pudiera cambiar en 2017.

De facto, hay que imaginar que por un tiempo largo las cotizaciones del crudo van a estar bajas.

Obviamente ello impacta los niveles de rentabilidad de diversos activos, que el gobierno mexicano está licitando a través de la Ronda Uno.

Tienen razón quienes afirman que somos de los países que menos resentiremos el impacto de la devaluación del yuan, pero eso no significa que no habremos de ser impactados también.

En la región, los países predominantemente exportadores de commodities, como muchos de Sudamérica, pueden enfrentar un entorno muy adverso para los próximos cuatro o cinco años al menos.

Twitter: @E_Q_

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