Opinión

¿Cuándo se va a recuperar
la economía mexicana?

Los datos que se han publicado en las últimas semanas -que describen la actividad económica de los primeros meses de este año-, no dejan duda de que la fuerte desaceleración que experimentó la economía mexicana el año pasado, se ha extendido al primer trimestre de este año (1T14).

La confirmación de esto será la publicación del PIB del 1T14 el próximo 23 de mayo. Como lo he expresado con anterioridad en este espacio (“México sujeto a las leyes de Murphy y de Newton”, 8 de abril, 2014; y “El sexenio del crecimiento”, 7 de enero, 2014), es muy probable que la economía mexicana crezca menos este año que lo que el consenso de los analistas esperaban al inicio de este año: 3.4 por ciento, de acuerdo a la encuesta Banamex del 21 de enero de 2014. De hecho, yo estimo que el PIB va a crecer 2.7 por ciento este año.

Cabe señalar que para que el PIB crezca 2.7 por ciento este año, asumiendo un crecimiento de 1.7 por ciento anual en el primer trimestre -que implicaría un crecimiento trimestral anualizado de 0.7 por ciento (desestacionalizado)-, se necesitan tasas de crecimiento trimestral anualizadas del orden de 4.3, 6.3 y 7.9 por ciento en los próximos tres trimestres (la trayectoria de tasas anuales sería de 1.7, 3.0 y 4.6 por ciento).

Crecer a estas tasas de crecimiento se ve retador. Sobre todo porque se asume que el punto de inflexión se alcanzará en 2T14 y por las altas tasas de crecimiento que tendríamos que observar en el segundo semestre de este año.

En 1T14 considero que el incipiente crecimiento de 0.7 por ciento reflejará una contribución pequeña de la demanda externa, principalmente debido a que el clima extremadamente frío en EU durante ese trimestre no permitió que despegaran las exportaciones mexicanas ni la producción manufacturera en México.

Asimismo, estimo que el pobre crecimiento en 1T14 pondrá de manifiesto el efecto negativo de la reforma fiscal en un lento crecimiento del consumo privado, así como la falta de inversión privada de las empresas ante los efectos de los cambios de régimen fiscal que propuso la citada reforma.

En este sentido, considero que en lugar de que los empresarios estuvieran pensando en dónde invertir o a quién contratar o qué servicio o producto adicional podrían producir u ofrecer, en 1T14 las empresas estuvieron concentradas en cómo responder ante los cambios tan significativos que la reforma fiscal impuso, particularmente respecto a los cambios de régimen fiscal (e.g. eliminación de la deducibilidad de las inversiones por depreciación acelerada, así como de la consolidación de empresas y de los pequeños contribuyentes o Repecos).

Si bien no critico los cambios –que en la mayoría de los casos considero que eran necesarios para mejorar la recaudación–, sí “distrajeron” a los empresarios de sus labores propias para replantear sus estrategias fiscales durante 1T14.

Para el 2T14, considero que la fortaleza de la demanda externa –impulsada principalmente por las exportaciones a EU, ya sin temas de clima-, así como por el lado de la demanda interna, un incremento en el consumo –sobre todo ahora que el índice de confianza del consumidor repuntó en marzo y que en mi opinión, refleja que los consumidores han comenzado a absorber el choque fiscal-, propiciará que el PIB pueda crecer 4.3 por ciento en el segundo trimestre, siendo éste el punto de inflexión.

Sin embargo, al haber estado desgastadas por el tema fiscal anteriormente comentado, así como a la fuerte caída en ventas en 1T14, no considero que las empresas tendrán incentivos suficientes para reanudar sus proyectos de inversión en 2T14, continuando prácticamente ausentes de la escena de crecimiento.

No obstante lo anterior, para 3T14 estimo que al haber observado un repunte en ventas en 2T14, así como del empleo –principalmente impulsado por la demanda externa-, y que se comience a percibir el gasto público contra-cíclico –que emana del déficit de 1.5 por ciento del PIB aprobado para este año–, las empresas acompañarán finalmente a los demás factores de crecimiento y la economía podrá observar un crecimiento de 3 por ciento en julio, agosto y septiembre.

Finalmente, ya que la economía despegue en 3T14 con el impuso de los sectores más importantes del PIB, esto podrá dar pie a un crecimiento de 4.6 por ciento en el 4T14, para lograr un crecimiento anual de 2.7 por ciento.

*Director General de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

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