Opinión

Crimen e impunidad
en México

 
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Bala. (Cuartoscuro/Archivo)

El crimen organizado es el principal lastre de la competitividad para el crecimiento de México, según se desprende del Reporte Global de Competitividad 2015-2016 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

En su ranking de este año, el WEF reconoció el progreso del país en la escala global de competitividad, en la que subió del lugar 61 al 57 de 140 economías evaluadas.

Sin embargo, también advirtió del deterioro en el ambiente institucional de México.

De los 12 pilares de la competitividad evaluados por el WEF, el país bajó en tres, pero destacó por su retroceso el de instituciones, en el que cayó de la posición 102 a la 109.

La caída es más profunda si se considera que en el reporte de hace dos años México estaba en el sitio 96.

Dicho de otra manera, en el pilar de instituciones el país descendió 13 lugares entre 2013 y 2015.

Y dentro del pilar de instituciones, México ocupa la posición 136 de 140 en el indicador de crimen organizado.

Sólo están peor que nosotros Jamaica, Guatemala, Venezuela y El Salvador, en ese orden, de acuerdo con la clasificación del WEF.

El reporte publicado la semana pasada en Ginebra señala que la corrupción es considerada el factor más problemático para hacer negocios en México.

Pero la corrupción siempre está acompañada por la impunidad.

Ambos factores explican el bajo crecimiento económico del país.

Y también explican la gran cantidad de delitos que se cometen y no llegan a denunciarse ante las autoridades.

En materia de seguridad y justicia, el problema de México es que el crimen no se denuncia.

Según la edición 2015 de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública que presentó el Inegi la semana pasada, sólo uno de cada diez delitos se denunció en 2014.

La diferencia entre los delitos que se cometen y los que se denuncian se conoce como “cifra negra”.

En las economías desarrolladas 60 por ciento del crimen no se denuncia, pero no hay país que tenga una “cifra negra” de cero.

La encuesta del Inegi permite estimar que, a nivel nacional, la “cifra negra” asciende a 92.8 por ciento de los delitos cometidos en los que no hubo denuncia o no se inició averiguación previa.

San Luis Potosí y Guerrero son las entidades federativas con la más alta “cifra negra”, pues en ambas prácticamente no se denuncia nada.

Los delitos en los que se presenta la mayor “cifra negra” son extorsión y secuestro con 99 y 98 por ciento, respectivamente.

Después están el fraude, el robo parcial de vehículo y el robo o asalto en la calle o el transporte público con 95.3, 95.1 y 93.6 por ciento, en ese orden.

Si el secuestro se mide con la metodología de la ONU, en México prácticamente no existiría.

El elevado porcentaje de delitos que no son denunciados ante las autoridades no sólo dimensiona la gravedad de la inseguridad y delincuencia en el país, que son consideradas por la mayoría de los mexicanos como el problema más importante hoy en día, sino también la altísima impunidad del crimen.

Twitter: @VictorPiz

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