Opinión

'Cría cuervos
y te sacarán los ojos'

 
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Trump

'Cría cuervos y te sacarán los ojos', fue el título de uno de los capítulos de mi libro Manual de liderazgo para no ser un líder jurásico (Aguilar Nuevo Siglo, 2009), capítulo que advierte del impacto que pueden tener la familia y allegados en la capacidad de gobernar de un líder.

“Si el líder jurásico hace lo que se le ronca la gana, sin que se le cuestione, el mismo derecho lo tienen su familia y amigos”, subraya este capítulo.

A estas alturas, cuando quisiéramos pensar que el liderazgo jurásico eran criaturas en vía de extinción, sale electo el Tyrannosaurus Trump. Pero aun así, los pesos y contrapesos en las democracias funcionales están presionando y hasta cierto punto controlando al dinosaurio de Donald. Y eso implica que aun el presidente de Estados Unidos, su familia y allegados también enfrentan el escrutinio y posibles investigaciones por actividades ilícitas o conflicto de intereses.

¿Donald Jr. propiciará la caída de su padre? Está por verse, pero el escándalo que detonó el artículo del New York Times de este fin de semana es un recordatorio de que los candidatos para 2018 tienen que tener la capacidad de controlar el comportamiento de su familia y allegados –si es posible no involucrarlos en el 'negocio' de la política.

O estar dispuestos a que personas allegadas a ellas sufran las consecuencias legales y morales de sus actos. Aun así, escándalos en el círculo cercano de un candidato le puede crear el flanco más débil y una larga cola que pueden pisar la oposición, los medios de comunicación y los enemigos políticos.

Este martes, el hijo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump Jr., publicó en su cuenta de Twitter imágenes de un intercambio de correos electrónicos de junio de 2016 que confirmaba su interés por recibir del gobierno ruso información negativa de la candidata Hillary Clinton, que resultó en una reunión con una abogada rusa ligada al Kremlin, Natalia Veselnitskaya.

Donald Jr. reveló esta información tras la historia publicada por The New York Times este fin de semana. Este último decidió hacer pública por medio de las redes sociales la cadena donde describía el email y la reunión con la abogada rusa. También en esta reunión estuvo el yerno del presidente, Jared Kushner, y Paul Manafort, quien fue director de campaña –ambos siendo investigados por sus vínculos y reuniones con el gobierno ruso durante la campaña electoral.

Donald Jr. podría enfrentar una acusación legal por buscar apoyo de una entidad extranjera para el proceso electoral. Por ser el gobierno ruso el que ofrecía el apoyo, podría enfrentar cargos de traición.

Pero este es el problema de los líderes jurásicos. El presidente Trump no controlaba las actividades de su familia y allegados. Pero los retoños de los dinosaurios son (según el Manual de liderazgo para no ser un líder jurásico) “carnívoros, son un apetito enorme de ambición y poder, destreza para cerrar negocios millonarios, velocidad en el incremento de sus cuentas bancarias, un excelente manejo del tráfico de influencias, habilidad para conseguir amparos y una extraordinaria capacidad histriónica para hacerse la víctima frente a sus depredadores”.

Otra interpretación es que el presidente Trump involucró a sus hijos y allegados en actividades delictivas. Y esto tendrá un costo para él y su capacidad de gobernar –ni hablar de la posibilidad de que sus hijos y allegados acaben en la cárcel y enfrente un juicio político.

La defensa que el Tyrannosaurus Trump hace de su hijo ante las acusaciones que enfrentará. “Mi hijo es una persona de mucha calidad y aplaudo su transparencia”. Básicamente, no lo pudo defender.

Regresando a la selva mexicana, estamos a menos de un año de las elecciones y nunca es tarde para que los candidatos a la presidencia y otros puestos de elección popular se sienten con sus familiares y amigos cercanos y tengan una difícil e incómoda conversación [al respecto].

El círculo íntimo tiene que aceptar el escrutinio público que enfrentará por su cercanía con el candidato, y de resultar éste electo, cuál deberá ser el comportamiento de ellos. Por injusto que parezca, el electorado puede y debe evaluar la credibilidad de un candidato o candidata, conociendo a quienes lo rodean.

¿Cómo un candidato puede hablar de que luchará en contra de la corrupción si uno de sus familiares posee riquezas inexplicables? Si un candidato está en favor del Estado de derecho y va a atacar la impunidad rampante, ¿con qué cara afirma tal propuesta si los que lo rodean son intocables por la justicia?

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Twitter: @Amsalazar

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