Opinión

Credibilidad del Banxico, en juego

 
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Carstens

Mañana se va Agustín Carstens del Banco de México, pero no como él hubiera querido irse.

Después del sorpresivo rebote de la inflación anual en la primera quincena de noviembre a 6.59 por ciento, el consenso de analistas del mercado prevé que al cierre del mes se mantendrá en niveles de alrededor de 6.4 por ciento.

En la minuta sobre la reunión de política monetaria del pasado 9 de noviembre, la opinión general de los integrantes de la Junta de Gobierno del Banxico es que la inflación general alcanzó su máximo en agosto de 2017.

Si bien disminuyó de agosto a octubre, en noviembre rebotó, lo que pone en riesgo su tendencia a la baja en lo que resta del año.

Incluso, la convergencia al objetivo puntual de 3.0 por ciento hacia finales de 2018 –como confía el Banxico– se vuelve poco creíble, pues más bien se alcanzaría a principios de 2019 o después.

En particular, “un miembro (de la Junta) consideró que existe un riesgo elevado de que el nivel actual de la tasa de interés de política monetaria –7.0 por ciento– no permita lograr la convergencia de la inflación a la meta de 3.0 por ciento a finales de 2018”.

Desde la perspectiva de ese ‘halcón’, “mantener la tasa en su nivel actual puede implicar posponer el logro de la meta inflacionaria”, según la minuta.

Lo que está en juego es la credibilidad del Banxico y la efectividad de sus acciones de política monetaria, en momentos de transición de su gobernador por Alejandro Díaz de León, quien ayer fue designado por el presidente Enrique Peña para los próximos cuatro años.

Si bien algunos bancos como BBVA Bancomer, Citibanamex y Banorte creen que el Banxico mantendrá la tasa sin cambios en 7.0 por ciento en la reunión de política monetaria del próximo 14 de diciembre, las probabilidades de un alza han aumentado.

Con la publicación de la minuta y del dato de inflación en la primera quincena de noviembre, la probabilidad de un incremento de la tasa en diciembre de 25 puntos base, a 7.25 por ciento, aumentó a 70 por ciento desde 50 por ciento antes de que se conocieran ambas informaciones.

Más aún cuando la Junta de Banxico se realizará un día después de la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, respecto a la cual las perspectivas de que suba su tasa de referencia se han fortalecido en el mercado.

“El nuevo gobernador tendría incentivos a subir tasas para brindar confianza” al mercado de que “la búsqueda de la estabilidad de precios es la prioridad” del Banco Central, expuso ayer CIBanco en una nota de análisis.

Es retador que el repunte de la inflación no contamine las expectativas inflacionarias ni mine la credibilidad del Banxico.

Algunos bancos ya elevaron su expectativa de inflación general para el cierre del año, lo mismo que el consenso de analistas financieros en la encuesta quincenal realizada por Citibanamex.

En mal momento se produce el relevo de gobernador del Banco Central de México, si bien no están en duda la autonomía e independencia de la institución.

El reto de Díaz de León será saber comunicar las decisiones de la Junta de Gobierno.

El gobernador entrante tendrá nuevos desafíos, como el hecho de que, derivado de las próximas elecciones presidenciales en México, la política monetaria pudiera enfrentar el peligro de la dominancia fiscal.

Bajo dominancia fiscal no sólo estará en riesgo la estabilidad económica del país, sino también la autonomía del Banxico, que ha sido una de sus fortalezas respaldada en su mandato único de combatir la inflación.

Twitter: @VictorPiz

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