Opinión

Crecimiento y
Estado de derecho

El próximo viernes el Inegi dará a conocer el crecimiento del Producto Interno Bruto en el tercer trimestre de 2014. Las expectativas no son buenas, lo que ha propiciado que en la última encuesta que elabora el Banco de México a los analistas del sector privado, el incremento anual se haya revisado de 2.5 por ciento a 2.3 por ciento; GEA Grupo de Economistas y Asociados estima que dicha tasa se situará en 2.2 por ciento, lo que supone crecimientos de 2.8 por ciento y 3.2 por ciento en los últimos dos trimestres del año. Es previsible que esta misma semana o a principios de la próxima las autoridades financieras revisen su pronóstico de crecimiento para el año.

Esa revisión a la baja del crecimiento del PIB se daría a pesar de que diversos indicadores de la actividad económica a agosto y septiembre mostraron una recuperación: producción industrial, inversión fija bruta, empleo manufacturero y del IMSS, exportaciones, etcétera, y de que diversos sectores muestran incrementos elevados de su producción, como los vinculados a la industria automotriz y algunos servicios.
También se registraría en un contexto de noticias favorables como la colocación del bono a 20 años por dos mil millones de dólares a la tasa más baja de la historia, que anunció la SHCP esta semana.

Los factores que explicarían ese deficiente desempeño de la economía durante este año se vinculan con la economía internacional (debilidad de la recuperación en Asia y Europa), la volatilidad de los mercados (en particular, del tipo de cambio) y, como lo señaló Banxico recientemente, con el cambio en las precepciones de riesgo asociado a los “recientes acontecimientos sociales”. En la encuesta de Banxico la inseguridad se ubica como el principal elemento que podría obstaculizar el crecimiento económico (opinión de 26 por ciento de los entrevistados, en comparación con 6.0 por ciento hace un año); además, por primera vez en varios años aparece el precio del petróleo como otro obstáculo potencial al crecimiento (opinión de 8.0 por ciento de los encuestados).

En todo caso, a estas alturas del año el crecimiento del PIB para 2014 ya casi es historia, incluyendo el impulso favorable a las precepciones que se derivó de la aprobación de las reformas estructurales. Lo relevante es qué esperar para 2015 y es aquí donde precisamente el deterioro de las expectativas puede agudizarse severamente y en el que el factor dominante es la ausencia del Estado de derecho, que se ha acentuado en los últimos meses tanto en el ámbito administrativo
--desde la no devolución de impuestos por parte del SAT, hasta la cancelación del fallo del tren México-Querétaro-- como en el penal --en que los bloqueos de carreteras y aeropuertos, tomas de instalaciones, quemas de edificios públicos, etcétera, no conllevan ningún tipo de acción de las autoridades y mucho menos de sanción.

Probablemente el presidente Peña tenga razón al señalar que existe un “afán orquestado por desestabilizar al país y atentar contra el proyecto que impulsa su gobierno”. Si ese es el diagnóstico, ahora lo que se requiere es definir la estrategia e instrumentar las acciones para atender esa problemática a corto y a mediano plazos, lo que debería involucrar la multimencionada depuración de cuerpos policiacos a nivel local, el combate a la corrupción sobre todo en estados y municipios, así como negociación cuando proceda, pero también el uso de la fuerza pública. En pocas palabras, retomar la aplicación del Estado de derecho en todos los ámbitos y niveles.

El momento es crítico. En estas semanas es cuando las empresas de todo tamaño elaboran sus planes de negocio e inversión; se realizan los ajustes al denominado marco macroeconómico del año próximo (incluidas las estimaciones de crecimiento y otras variables clave); y se celebran todo tipo de reuniones públicas y privadas para analizar y discutir las perspectivas de la situación económica y política. De no haber señales claras para encaminarse a un Estado de derecho pleno, más pronto que tarde se estarán revisando las perspectivas del desempeño de la economía para los próximos años.

Twitter: @ruizfunes