Opinión

Crecimiento: ¿vaso medio lleno o medio vacío?

 
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Crecimiento: ¿vaso medio lleno o medio vacío?

Hoy en México estamos ante el dilema clásico cuando vemos la situación de la economía: ¿Está el vaso medio lleno o medio vacío?

Ayer, el Banco de México modificó su expectativa de crecimiento para 2016 y la ubicó en un rango de 2.0 a 3.0 por ciento, en lugar del 2.5 a 3.5 por ciento, que previamente había establecido.

El punto medio de ese rango está muy cerca del promedio de las expectativas de los expertos del sector privado en el sondeo mensual que hace el propio Banco Central y que se ubica en 2.45 por ciento, de acuerdo con los datos que se dieron a conocer esta misma semana.

No descarte usted que en tres meses, para el siguiente Informe de Banxico, todavía pudiera reducirse aún más esta expectativa si los precios del petróleo no suben o si la industria en Estados Unidos continúa con malos resultados.

Pero, aun considerando que la economía sólo creciera 2.0 por ciento, ¿es un mal resultado para México?

Sin duda está lejos de lo que queremos y necesitamos, pero aun ese 2.0 por ciento que hoy parece pesimista, sería más del doble que el promedio estimado para América Latina, de 0.8 por ciento de crecimiento en este año.

No debemos perder de vista que estamos en medio de una crisis internacional. En casi todo el mundo la actividad económica se desacelera y en algunos lugares está en franca recesión.

Si el mundo estuviera creciendo a tasas elevadas y México estuviera metiendo el freno, sorprendería que creciéramos tan poco. Pero no es así.

Hay varios factores afortunados para nuestro país en esta coyuntura:

1.– México es básicamente un exportador de productos manufacturados, que no depende tanto de la exportación de materias primas, como por ejemplo Brasil o Rusia, que enfrentan recesiones con caídas esperadas de -4.0 y -0.6 por ciento, respectivamente, para su PIB en este año.

2.– La economía mexicana se encuentra vinculada de manera más inmediata al sector industrial de Estados Unidos. Aunque ha tenido malos resultados en los últimos meses, tiene un futuro más prometedor que Europa o Japón, por ejemplo.

3.– Pese a las bajas tasas de crecimiento, este año se cumplirán siete años continuos de tasas positivas. Aun en el escenario pesimista de sólo 2.0 por ciento para 2016, tendremos una tasa media de 2.95 por ciento anual para este lapso.

4.– Las perspectivas de mediano plazo siguen siendo positivas, además de los elementos anteriores, en virtud de algunas de las reformas realizadas en los últimos años.

Claro que el vaso pudiera verse medio vacío si los énfasis se ponen en lo siguiente:

1.– El ritmo de la inversión ha sido muy bajo en los últimos meses, apenas una tasa anual de 0.3 por ciento en octubre y noviembre (último dato disponible), lo que refleja incertidumbre empresarial.

2.– El entorno internacional se ha vuelto más y más complicado, y los temores de una recesión internacional crecen, lo que genera un ambiente generalizado de incertidumbre.

3.– Por si algo faltara, el proceso electoral en Estados Unidos, con un candidato emergente, Donald Trump, que resulta impredecible y que amenaza incluso con enterrar el TLC, ya empezó a generar nerviosismo de los dos lados de la frontera.

Como ve, es como usted guste: el vaso puede estar medio lleno o medio vacío.

Twitter: @E_Q_

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