Opinión

Crecimiento estatal heterogéneo


  
Históricamente las entidades federativas han registrado un crecimiento económico heterogéneo.
 
Los estados en la zona norte del país se identifican por un dinamismo económico superior al promedio nacional, mayor industrialización relativa, un sector agropecuario moderno con orientación comercial y a la exportación, y amplia cobertura de servicios (financieros, de telecomunicaciones e infraestructura de transportes, entre otros). En comparación, la región sur-sureste se caracteriza por una escasa presencia de industrias (excluyendo la petrolera); agricultura y ganadería tradicionales y poco tecnificadas, preponderantemente para autoconsumo; y deficiencias de servicios e infraestructura de comunicaciones. El centro-occidente del país, incluyendo el altiplano, es una región de contrastes y dualidades: Jalisco y el Bajío con un crecimiento industrial y agropecuario sostenido en los últimos años; Querétaro y Puebla cada vez más industrializados; el Estado de México con avances en su infraestructura, lo que le permite aprovechar la posición geográfica; el DF que sigue siendo el líder en comercio y servicios; y estados como San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Nayarit y Colima que continúan con rezagos importantes en materia de desarrollo.
 
De acuerdo con el último informe del INEGI sobre el Producto Interno Bruto (PIB) por entidad federativa en 2012, que se difundió esta semana, en términos generales esa heterogeneidad regional se mantuvo –sin duda los cambios estructurales se dan a largo plazo–, aunque parecería que empiezan a registrarse modificaciones relevantes de algunas tendencias. Por grandes sectores de actividad económica, Jalisco, Veracruz y Michoacán continúan al frente en su contribución a la producción primaria nacional; el Edomex, Nuevo León y el DF en la secundaria (sin considerar petróleo y gas, ya que si se incluye esta actividad entre los primeros lugares se ubican Campeche y Tabasco); y las tres mismas entidades en las actividades terciarias (comercio y servicios). Sin sorpresas.
 
 
No obstante, la película cambia al considerar la dinámica del crecimiento económico en ese año. El PIB de Quintana Roo (aumentó 6.8 por ciento) por el turismo y la construcción, Puebla (6.8) por su atracción de inversiones automotrices, San Luis Potosí (6.2) por la minería y Chihuahua (5.9) por la recuperación de la industria maquiladora, se expandió a tasas muy superiores al promedio nacional (3.9). En contraste, Michoacán (2.1), Guerrero (1.2) y Nayarit (1.4 por ciento) ocuparon los últimos lugares en materia de crecimiento. Los efectos de la inseguridad en las dos primeras entidades son evidentes.
 
 
En 2012 el PIB primario nacional aumentó 8.3 por ciento, los estados de mayor crecimiento fueron Tlaxcala (57), Zacatecas (29) y Sinaloa (28 por ciento); éste último recuperó su nivel de producción afectado por las heladas del año anterior, mientras que Guerrero, Chiapas y Colima registraron tasas de crecimiento negativas. En las actividades secundarias (2.6 por ciento en promedio), destacaron Chihuahua, Puebla, SLP y Sonora al alza, y Michoacán y Sonora a la baja. Por su parte, en las terciarias (4.5 por ciento promedio) se observó un crecimiento más homogéneo a nivel nacional, pero destacaron por su elevado crecimiento Nuevo León, Tabasco y Yucatán.
 
 
Previsiblemente en 2013 se repetiría ese patrón de crecimiento regional; sin embargo, para 2014 la película podría variar significativamente, en buena medida por las actividades beneficiadas y afectadas por las modificaciones fiscales. Entre las primeras, destaca la construcción, sobre todo en transporte y comunicaciones, lo que dependerá de cómo se ejerza el gasto público entre entidades federativas. De las segundas, padecerán los efectos de los cambios impositivos los restaurantes (todo el país), la industria de electrodomésticos (entidades del norte), la automotriz (Puebla, Aguascalientes, Coahuila), las actividades de esparcimiento y el turismo (Quintana Roo, Jalisco, Guerrero), cuya demanda se reducirá por el impacto fiscal en la población de ingresos medios y altos.
 
 
Twitter: @ruizfunes