Opinión

Crecimiento de 3.1%
en el sexenio de Peña, prevé el FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue sin creer que México crezca más de 4.0 por ciento en los próximos cinco años, pese a las recientes reformas estructurales.

Su visión es menos optimista que la del gobierno federal, que confía en que las reformas contribuirán a que la economía mexicana crezca más de 5.0 por ciento hacia finales de la administración.

El FMI pronostica para México un crecimiento de 3.7 por ciento entre 2015 y 2019 en promedio anual, que es claramente insuficiente para crear más y mejores empleos, y reducir la pobreza y la desigualdad en el país.

Para el mismo periodo, el gobierno mexicano estima un crecimiento de 4.8 por ciento en promedio anual, según los escenarios de los Criterios Generales de Política Económica para 2015.

En la edición de octubre de su informe "Perspectivas de la economía mundial", el organismo con sede en Washington señala que México está cobrando ímpetu, aunque no con la rapidez necesaria para contrarrestar plenamente la debilidad observada a principios de este año.

Sobre esa base, prevé que el crecimiento económico sea, en promedio, de 2.4 por ciento en 2014 y de 3.5 por ciento en 2015, lo que difiere de los pronósticos del gobierno de 2.7 y 3.7 por ciento, respectivamente.
El FMI espera que el crecimiento de México repunte a partir de 2015, a medida que los efectos de las reformas estructurales comiencen a hacerse sentir y que se afiance el dinamismo de Estados Unidos.

Para el organismo, las políticas que están instrumentándose en México, en particular la apertura de los sectores energético y telecomunicaciones a la competencia, así como la reforma laboral, son un paso positivo para atraer inversión y elevar el empleo y el crecimiento potencial.

En particular, comenzarán a rendir frutos a medida que la actitud inicial de espera por parte de las empresas dé paso a un aumento de la inversión.

Pero a juzgar por sus pronósticos de mediano y largo plazos, los beneficios de esos cambios no serán suficientes para acelerar y consolidar un crecimiento sostenido en los años posteriores a 2015.
En una perspectiva sexenal, el FMI prevé un crecimiento de 3.1 por ciento en promedio anual en la administración del presidente Enrique Peña.

Por su parte, la Secretaría de Hacienda estima una expansión de 3.8 por ciento en promedio anual en este gobierno.

En cualquier escenario, sería un crecimiento superior al de 2.2 por ciento en promedio anual que se registró en las dos administraciones anteriores, tanto en la de Felipe Calderón como en la de Vicente Fox.

Para que la economía crezca a tasas sostenidas, tiene que incrementarse la productividad del país.

Si la pérdida de eficiencia de nuestra economía no se revierte, el problema del bajo crecimiento se perpetuará.

La solución puede estar en la Iniciativa de Ley para Impulsar el Crecimiento Sostenido de la Productividad y la Competitividad.

Twitter: @VictorPiz