Opinión

Crece relevancia de la reforma

Este viernes se cumple otro plazo importante para la instrumentación de la reforma energética: deben estar listos todos los reglamentos relacionados con el sector. Fue el compromiso anunciado por el Presidente Peña en agosto, al promulgarse la reforma a las leyes secundarias en la materia, y ratificado esta semana por el secretario de Energía.

Ya disponibles los reglamentos, en los siguientes días tendrán que ser evaluados con detalle, para asegurarse que la agilidad con la que fueron elaborados no implicó una pérdida de calidad en las disposiciones que allí se definen.

El contexto actual, tanto el más específico en el ámbito de los hidrocarburos, como el más amplio que prevalece en el país, obliga a que la reforma energética se aterrice bien.

Van algunas consideraciones.

1- Le urge al país que haya buenas señales en materia económica para el mediano plazo. La crisis de seguridad que se dio por el caso Ayotzinapa y el malestar social que se generó con ello, multiplican la importancia de que tengamos un marco jurídico que propicie inversiones crecientes, que a la larga se traduzcan en empleo, productividad y bienestar.

2- La propia situación del mercado petrolero. Los contratos a futuro del WTI se cotizaban ayer a 81.2 dólares por barril para diciembre de este año y a 80.2 para finales del 2015. Aunque en los últimos días no han tenido variaciones significativas, es claro que no van a subir en el corto plazo. Ya le comenté en días previos que lo relevante para los proyectos derivados de las reforma es la tendencia de largo plazo, pero lo que es un hecho es que no habrá ya precios de más de 90 dólares por un buen rato. Es decir, un precio del crudo muy elevado, ya no será el factor de mayor atractivo para las inversiones.

3- Los datos de septiembre para la balanza petrolera anticipan que para este año tendremos el superávit petrolero más bajo desde 1998. Pero si las tendencias siguieran como van, en 2015 la balanza petrolera mexicana ya sería deficitaria. Es decir, el valor de la importación de petrolíferos, petroquímicos y gas, superaría la exportación de crudo. Incluso con la reforma en marcha es probable que esta tendencia ya no sea reversible para el próximo año.

4- La construcción de infraestructura para importar y distribuir gas natural se convierte aún más en la pieza central de la reforma energética en el corto plazo. Si para finales de 2015, se puede aumentar sensiblemente el volumen de importación de gas natural tanto como fuente de generación eléctrica como combustible de uso directo, se tendría el primer impacto visible de la reforma en un probable abaratamiento de los costos de la electricidad para la industria.

5-
Finalmente, ante la posibilidad elevada de que la Corte vote a favor de declarar inconstitucionales las propuestas de consulta en materia energética, se requiere que frente a las protestas que se van a suscitar, las diferentes etapas de la reforma avancen adecuadamente y sin equivocaciones.

Lo dicho, con el entorno que tenemos se requiere que la reforma aterrice pronto, pero sobre todo, bien.

Twitter:@E_Q_