Opinión

Costo de oportunidad

    
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ME. Salvando las finanzas con gasolina.

Uno de los conceptos más útiles que hay, y que desafortunadamente no todo mundo conoce, es el costo de oportunidad. Cada vez que usted decide algo, al elegir una opción renuncia a todas las otras que tenía. El costo de oportunidad es lo que hubiera ganado con la mejor opción de todas ellas, de todas las que no eligió.

Por ejemplo, si usted decide dar a su hija su fiesta de XV años (porque ya se puso de moda otra vez), el dinero que gastó en esa fiesta ya no puede usarlo para muchas otras posibilidades que antes tenía: reparar el baño de la casa, cambiar de televisión, pagar el enganche de un auto, irse de vacaciones. El costo de oportunidad de la fiesta de su hija es la mejor opción entre todas las que no eligió. Si quiere, es lo primero que vendrá a su mente cuando se arrepienta de haberse gastado el dinero en eso.

Este costo no es sólo en dinero, aunque pueda medirse así. Cuando usted se anota en un diplomado, curso de especialidad o maestría al que tiene que asistir por las noches, el tiempo que destina a ello tiene un costo de oportunidad. En lugar de estarse durmiendo en una clase podría perfectamente, como lo hacía antes, estar con sus amigos en la cantina, o viendo el partido de americano, o cenando con sus hijos. El costo de oportunidad de sus estudios puede no ser tan importante en dinero como en cuestiones personales que deja de lado.

Para tomar decisiones, uno de los elementos más importantes a considerar es precisamente el costo de oportunidad. Porque su elección le dará beneficios, pero tal vez menos de los que le hubiese dado alguna de las opciones que rechazó. Ir con los amigos a la cantina puede ser algo agradable, pero su efecto desaparece poco después de cada evento. Estudiar es menos agradable, pero el impacto puede mejorar la vida mucho, y durante años. Dejar de estudiar por ir a la cantina tiene un costo de oportunidad muy elevado.

Pero le decía que este concepto, tan útil como es, no es entendido por muchos. Un buen ejemplo ha sido el argumento de que si produjéramos en México toda la gasolina que consumimos no habría que subir su precio. Esto es un error. Si produjéramos mucha gasolina, venderla barata en México tendría un alto costo de oportunidad. Sería preferible exportarla a buen precio, que malbaratarla aquí. A lo mejor cambian entonces el argumento para afirmar que la gasolina barata permitiría un mayor desarrollo del país, pero entonces el costo de oportunidad resulta ser otro: Si usted vende barato, está dejando de ganar dinero (si no es que perdiendo). Ese dinero, ¿no podría haberse usado de mejor manera? El costo de oportunidad de vender barato el combustible es todas las otras posibilidades en las que pudo invertirse el dinero. Hablar de becas o ambulancias es muy populista, pero sin duda gastar 250 mil millones de pesos en educación o salud es mucho mejor que usarlos para financiar conductores despilfarradores. Porque con precio alto, le garantizo que van a caminar un poco más.

Para no quedarnos incompletos, leer un artículo tiene también un costo de oportunidad. Puede usted leer otro, tal vez mejor, o podría mejor dedicarse a reenviar 'cadenas' en las redes sociales. Pero aprovechar ideas que no compartimos para pensar un rato, le garantizo, tiene un impacto positivo y de largo plazo. Elija hacerlo.

Profesor de la Escuela de Gobierno,Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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