Opinión

¿Conviene endeudarse? Cuatro reglas de oro

Las deudas no deben ser una forma de vida, pero sí son parte de nuestra vida. Sería simplista tachar de indebido cualquier decisión de crédito; a fin de cuentas representan, en el terreno de las finanzas personales, una vía para crecer y disfrutar. Por el contrario, un mal manejo puede significar toda una catástrofe.

Los invito a reflexionar sobre algunas reglas que podrían considerarse “de oro” en la resolución de apalancamiento.

Regla 1: Los créditos se utilizan cuando carecemos de dinero. Parece muy obvio, sin embargo, con frecuencia se olvida.

Hay quienes tienen créditos vigentes y además un monto determinado en sus cuentas de inversión. Desde una perspectiva estrictamente financiera el costo del crédito será superior al rendimiento del ahorro, por lo que sería conveniente prepagar. Sin embargo, un punto a tomar en cuenta sería la liquidez, sobre todo si hay inestabilidad laboral.

Regla 2: Contar con el flujo necesario para pagar. Aun cuando se habla de que el monto debe representar cuando mucho 30 por ciento del ingreso familiar, algunos lo aplican en forma independiente en cada préstamo y ahorcan su gasto cotidiano.

Un análisis más serio sería el tener un presupuesto de erogaciones y de ahí determinar qué tan factible es contraer un compromiso de pago o hay que hacer recortes para enfrentarlos.

Regla 3: Que exista una perspectiva de estabilidad en el empleo de quienes sostienen la casa. En ocasiones el entorno se complica al perderse el trabajo y hay requerimientos fijos de las deudas.

Es muy conveniente cuando se adquiere un compromiso de largo plazo, como la compra de una casa, el definir si la pareja seguirá laborando, sobre todo durante el periodo del contrato que es de entre 15 y 20 años.

Regla 4: Nunca endeudarse para gasto corriente, es decir, tener extremo cuidado con las tarjetas.

Si bien son muy útiles para el manejo de flujo diario, hay que pagar el saldo completo en cada corte. El crédito al consumo es el más caro del mercado y si una persona no tiene capacidad de salir con sus gastos cotidianos es un buen signo de que debe reestructurar sus finanzas.

Los créditos están lejos de ser necesariamente un mal, pues bien manejados ayudan al crecimiento. La compra de una casa da la sensación de seguridad; un auto nos permite ser productivos; la educación genera oportunidades; y la salud es un satisfactor básico. El reto es hacerlo en forma adecuada; las preguntas son ¿en qué?, ¿cuánto? y ¿cuándo?

Twitter: @finanzasparami