Opinión

Complicaciones
para 2016

 
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Módulo especial petróleo

Hasta hace algunas semanas, el pronóstico del FMI era que México creciera en 2.3 por ciento este año y 2.8 por ciento en 2016.

Tras la elaboración del reporte anual sobre la economía mexicana, que ayer dio a conocer, la institución multilateral bajó levemente su estimado para este año, a 2.25 por ciento, y de manera más visible para 2016, a 2.5 por ciento.

La más reciente encuesta que Banamex hace entre expertos ubicaba el crecimiento esperado para 2016 en 2.73 por ciento en promedio; sólo siete de las 24 instituciones que ofrecieron su pronóstico lo ubicaban en 2.5 por ciento o menos.

¿Por qué razón el FMI se ha colocado en el rango de los pesimistas para 2016?

Hay dos razones principales, de acuerdo con los datos del informe de más 70 páginas que dieron a conocer. La primera es que el entorno internacional para el próximo año se ve muy complicado. De hecho, los resultados de México, pese a la revisión a la baja, son positivos si se observa el contexto, y el FMI pondera el buen trabajo de las autoridades mexicanas.

La segunda razón es que el FMI estima en sus proyecciones que no va a ser posible mantener una expansión interna tan robusta como la que este año ha salvado a la economía de tener resultados más pobres.

Por ejemplo, de acuerdo con los estimados del Fondo, el consumo privado crecerá en 2015 a una tasa de 2.4 por ciento, la más alta desde 2012.

Para el próximo año se estima que la tasa baje a 2.1 por ciento.

Pero más contrastante será la diferencia en el consumo público.

Mientras que en este año se estima un crecimiento de 1.5 por ciento en términos reales, para el próximo habrá un descenso de 5.1 por ciento.

La inversión total también se desacelerará. En este año se estima un crecimiento de 3.9 por ciento mientras que para el próximo será de 2.4 por ciento.

La razón de este cambio se explica por entero en la inversión pública, que caerá en 16.3 por ciento mientras que la privada crecerá 6.3 por ciento.

En otras palabras, el ajuste fiscal derivado de la caída en los precios del petróleo será más drástico el próximo año y tendrá un efecto negativo sobre los datos del PIB.

En el estimado del FMI, el gasto programable del sector público federal será equivalente a 18.8 por ciento del PIB frente al nivel de 19.7 por ciento de 2015 y más aún al 20.8 por ciento de 2014. Es decir, hay una pérdida de dos puntos porcentuales del PIB en sólo dos años… y luego hay quienes dicen que el gasto no ha bajado.

Ayer le comentábamos que México está en una mejor condición que otras naciones emergentes para hacerle frente a la inestabilidad, como por ejemplo, como Brasil.

Pero ese hecho no implica que estemos inmunes ante un entorno mundial que se ha complicado crecientemente… eso sin contar las implicaciones que podrían tener nuevos actos terroristas y sus respuestas.

Para México, el riesgo –ahora– no es de una crisis, pero sí de un menor crecimiento, como ya indica el FMI.

El reporte del Fondo pondera la resistencia de la economía mexicana a los eventos adversos, que sin duda la tiene. Pero de que el complicado entorno nos pegará en 2016, no lo dude ni un momento.

Twitter: @E_Q_

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