Opinión

Competitividad de la economía mexicana,
en un tobogán

Pese a la aprobación de importantes reformas estructurales en el último año, México perdió seis lugares en la escala global de competitividad, que encabezan Suiza, Singapur y Estados Unidos.

Así lo refleja el Reporte Global de Competitividad 2014-15 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), que se publicó en Ginebra.

De 144 economías evaluadas en 12 pilares de la competitividad, el país ocupó el lugar 61, después de que en el informe de 2013-14 quedó en el sitio 55 de 148 naciones.

Ya en el reporte de 2012-13 México había perdido dos escalones, por lo que en los últimos dos años su caída es de ocho posiciones.

En el nuevo informe, el país obtuvo una calificación de 4.3 –en una escala del 1 al 7–, la misma que la del año anterior.

Con el nuevo descenso en el ranking del WEF, México está por debajo de Chile (33), Panamá (48), Costa Rica (51) y Brasil (57) en América Latina.

Lo anterior lo mantiene como una de las economías menos competitivas de la región, junto con Perú (65) y Colombia (66). Y también está por debajo de otras de las mayores economías emergentes del mundo, como Arabia Saudita (24), Turquía (45), Rusia (53) y Sudáfrica (56).

Sólo está por arriba de la India (71) y Nigeria (127) en ese bloque, en el que están nuestros principales competidores. Respecto a los países BRICS, hace un año México sólo estaba por debajo de China, que en la nueva clasificación mejoró de la posición 29 a la 28.

A nivel de los 12 pilares de la competitividad, el país cayó en nueve de ellos, pero destacan por su deterioro y rezago los de eficiencia del mercado laboral (del 113 al 121) e instituciones (del 96 al 102).
En el que está mejor posicionado es en el de tamaño del mercado, en el que avanzó del lugar 11 al 10.

El WEF considera que la caída de México en el ranking de competitividad se debe, principalmente, al deterioro percibido en el funcionamiento de las instituciones; la calidad del sistema educativo, que no parece cumplir con lo que una economía cambiante como la mexicana requiere, y el bajo nivel de adopción de las TIC, que es fundamental para la transformación.

Dentro del pilar de instituciones, el país ocupa el nada honroso lugar 140 en el indicador de crimen organizado, sólo por debajo de Venezuela, Honduras, El Salvador y Guatemala.

La corrupción, así como el crimen y el robo, son de los factores más problemáticos para hacer negocios.

Según el WEF, los resultados del reporte de competitividad muestran que los beneficios de las reformas aún no se materializan, por lo que su instrumentación efectiva no debe retrasarse.

Esto corrobora que pasará mucho tiempo para que las reformas tengan impacto no sólo en la competitividad, sino también en el crecimiento de la economía mexicana.

Mientras, deberán abordarse los desafíos más urgentes que enfrenta México para combatir el crimen y mejorar la seguridad.