Opinión

¿Cómo vencerán los jóvenes la adversidad económica?

EL FINANCIERO publicó una nota contundente “Pobres jóvenes: mal pagados o desempleados, que bien describe el reto de una generación con una economía que ha sido incapaz de darle las oportunidades que requiere.

La pregunta ahora es ¿cómo resolverlo desde una perspectiva personal? Porque esperar las respuestas del gobierno o de las empresas es un posición pasiva. Es necesario cuestionarse: ¿qué estoy haciendo yo?, ¿qué acciones dependen de mí?

Podemos estar molestos e inconformes con las autoridades y el sistema económico; sin embargo, en ese esquema de pensamiento no está la solución. Ahí se encuentra la explicación o justificación para rasgarnos las vestiduras y quedar igual. El primer paso es poner la acción en el entorno personal.

Podría enumerarse una larga lista de atributos, pero creo que tiene que ver con cuatro elementos básicos: preparación, actitud, tenacidad y arrojo.

1.- Preparación: las oportunidades de nada sirven si carecemos de preparación para aprovecharlas y no estoy hablando necesariamente de una licenciatura o maestría, sino también de habilidades que te permitan separarte del resto, como el manejo de idiomas, conocimientos técnicos, procedimientos nuevos, etcétera.

En un mundo tan cambiante, es imprescindible estar abierto al aprendizaje e incluso a llegar a “desaprender” lo que ya se adquirió, porque los nuevos métodos ya están rebasados.

2.- Actitud: en principio se trata de olvidar el derrotismo y enfrentar la adversidad del mercado con un ¿cómo sí se puede? Ante la saturación de carreras, las empresas están buscando otro tipo de diferenciadores.
Cualidades tales como aceptar retos; ir más allá de las responsabilidades otorgadas; capacidad de trabajar en equipo; liderazgo; o simplemente el desarrollo de la inteligencia emocional, se han convertido en un activo valioso.

3.- Tenacidad: implica compromiso con lo que se emprende y ser insistente para lograrlo. La pregunta es qué tan resistente eres al “no” por respuesta.

Si se tiene una meta en particular, el desafío es insistir en ella y verificar todas las opciones distintas para alcanzarla.

4.- Arrojo: con frecuencia debemos salir de nuestra zona de confort; es decir, olvidarse de la actividad actual, cambiar de trabajo, mudarte de ciudad o emprender un negocio.

Sí, implica riesgo, pero cuando la situación en la cual nos encontramos es insatisfactoria vale la pena moverse para buscar nuevas oportunidades.

Seguramente encontrarás otras muchas cualidades por desarrollar, porque el otro camino es la rendición y el pesimismo.

Twitter: @finanzasparami